Emoción profunda y respeto unánime marcaron las dos jornadas de visitas, el lunes 18 y martes 19, de los Veteranos de la Guerra de Malvinas de la Prefectura Naval Argentina a Santo Tomé, el prefecto mayor Osvaldo Aguirre, junto a los suboficiales retirados, Marcirio Oscar de los Santos y José Raúl Ibáñez, protagonistas del bautismo de fuego de esa fuerza en 1982, quienes recorrieron instituciones educativas, entre otras, para transmitir vivencias del conflicto bélico a estudiantes, docentes, autoridades y vecinos.
El suboficial Ibáñez por la destacada acción mencionada, recibió la Cruz al Heroico Valor en Combate, la máxima condecoración militar de la República Argentina.
EL FERVOR EN
CORRIENTES
Durante una entrevista exclusiva con la multiplataforma informativa local Digital Santo Tomé, ya al finalizar su presencia en esta ciudad, Osvaldo Aguirre -de origen correntino pero residente en Buenos Aires- confesó sentirse conmovido por la calidez del recibimiento. «Nunca pensamos, aun siendo hombres curtidos en armas de guerra, vivir momentos tan emotivos que nos llenan el alma», afirmó quebrado por las lágrimas. El Prefecto Superior enfatizó en la particular identidad de la provincia frente a la causa nacional: «En Corrientes la Patria se siente, se respira Malvinas».
Como parte de las actividades oficiales, la comitiva, acompañada por el intendente, Augusto Suaid, colocó una ofrenda floral en el Monumento a los Caídos oriundos de Santo Tomé en la gesta en las islas.
LA SALUD MENTAL
El punto más álgido del testimonio de Aguirre rondó en las profundas secuelas psicológicas que padecen los ex combatientes, tras revelar el reciente suicidio de uno de los camaradas más antiguos de la fuerza debido a crisis personales no contenidas.
«La guerra es sufrimiento, terror y miedo; internamente ese dolor nunca va a desaparecer», explicó el Prefecto, quien visibilizó la necesidad de recurrir a expertos en estrés postraumático y neurosis de guerra. Remarcó que el entorno familiar es el primer eslabón de contención, pero advirtió que los centros de veteranos y las fuerzas de seguridad deben «tomar el toro por las astas» para detectar a tiempo las señales de alerta, tales como el aislamiento o la resistencia a hablar del conflicto. En ese sentido, destacó la labor actual de la Prefectura Naval mediante un centro de sanidad que agiliza la atención psicológica directa para los afectados.
La delegación de oficiales y suboficiales concluyó su itinerario tras mantener reuniones con el Centro de ex Combatientes y miembros de las fuerzas armadas. Al despedirse de Santo Tomé, Aguirre valoró el rol de los medios de comunicación para divulgar la historia y agradeció el gesto de niños de apenas 7 u 8 años que se acercaron a pedirles fotografías. «Estos reconocimientos son caricias para el alma y nos ayudan a sanar», concluyó conmovido.

