En el complejo escenario económico actual, la provincia de Corrientes busca dar un salto cualitativo en su infraestructura vial.
El foco está puesto en la Ruta Provincial Nº 27, una arteria vital que no solo conecta comunidades, sino que se proyecta como el gran corredor logístico del sur provincial. Para profundizar en los alcances de esta obra, EL LIBERTADOR dialogó con el secretario para el Desarrollo Provincial y Regional, César Bentos y el interventor de Vialidad Provincial, Luis Cardozo .
A continuación, el desarrollo de la conversación:
En un contexto de alta conflictividad social y coyuntura económica difícil, ¿cómo se sostiene la agenda de desarrollo para Corrientes?
César Bentos: Estamos avanzando a paso firme. La instrucción del gobernador ha sido clara en su discurso ante la Legislatura: priorizar proyectos estratégicos. Actualmente, estamos abocados al desarrollo de los proyectos ejecutivos para la Ruta Provincial 27. Es un proceso que lleva su tiempo, tanto en la elaboración técnica como en la gestión de financiamiento ante organismos multilaterales de crédito. Estamos convencidos de que este es el camino para asegurar el crecimiento a largo plazo.

Desde la perspectiva de Vialidad Provincial, ¿cuál es la importancia de contar primero con un «proyecto ejecutivo» antes de hablar de asfalto?
Luis Cardoso: Es el paso fundamental. El pedido del gobernador nos permitió iniciar estos proyectos, que son la hoja de ruta técnica para saber exactamente qué hay que hacer y cuánto va a costar. Hablar de un proyecto ejecutivo ya implica una inversión importante en capital humano, tanto público como privado. Además, contar con estas especificaciones técnicas es el requisito indispensable para sentarse a negociar el financiamiento internacional. Sin proyecto, no hay obra posible.
PUNTAL
Se menciona a la Ruta 27 como un corredor que trasciende lo meramente vial. ¿Qué impacto real tendrá en la economía regional?
LC: La infraestructura debe ir acorde al crecimiento que ha tenido Corrientes en producción y turismo. En el caso de la 27, el proyecto contempla la sinergia con el Puerto de Lavalle. Tenemos que lograr que la transitabilidad sea fluida para los camiones que llevan la producción, pero que también conviva de manera segura con el turista que visita la zona. Es un corredor que une Saladas con Goya y que debe responder a esa doble demanda.

¿Cómo se están llevando adelante las gestiones nacionales e internacionales?
CB: La gestión de la confianza es central. El gobernador viene dialogando permanentemente con el Gobierno Nacional y con organismos de crédito para estas obras de gran envergadura. Son procesos de una magnitud a la que no siempre estamos habituados, pero estamos convencidos de que estamos yendo por el camino correcto para obtener los fondos necesarios para esta obra tan anhelada.
Ante el recorte de fondos nacionales, ¿Vialidad Provincial ha tenido que asumir tareas que antes correspondían a la Nación?
LC: Sí, bajo instrucciones directas, hemos intervenido en rutas nacionales cuando la situación lo ameritaba, como ocurrió en la Ruta 117 en Paso de los Libres, donde realizamos tareas en alcantarillas y mantenimiento. Hay una expectativa a futuro sobre qué decidirá la Nación con sus rutas, e incluso se analiza la posibilidad de que la provincia pueda hacerse cargo formalmente del mantenimiento de algunas de ellas.
Por último, el factor climático ha sido un dolor de cabeza para el interior. ¿Cómo afecta esto a la infraestructura existente?
LC: El clima es un factor determinante. Hoy, con lluvias que superan los 200 milímetros, nos encontramos frecuentemente con 20 o 25 cortes en distintos puntos de la provincia. Esto ocurre incluso en estructuras que parecen sólidas pero que, por su antigüedad —algunas datan de siglos pasados—, deben ser reconstruidas totalmente tras el fenómeno climático.Por eso, apostar a proyectos nuevos y modernos para rutas como la 27 es también una forma de prevenir estos colapsos.

