La reventa de notebooks y netbooks entregadas por el Gobierno provincial a estudiantes vuelve a aparecer como una práctica sostenida, con publicaciones que se repiten en redes sociales y, principalmente, en la sección Marketplace de Facebook. Allí, usuarios ofrecen equipos que coinciden con los distribuidos en el marco de programas educativos, en muchos casos a pocos meses (o incluso semanas) de haber sido entregados.
El fenómeno se da en un contexto reciente de distribución de computadoras portátiles. La última entrega comenzó con el inicio del ciclo lectivo en una escuela de la Capital correntina, en continuidad con políticas impulsadas por la gestión anterior, que también había otorgado cientos de dispositivos a alumnos de distintos niveles.
Sin embargo, a la par de estas iniciativas, vuelven a detectarse publicaciones que ponen en venta estos equipos. Las ofertas, visibles en plataformas digitales de uso masivo, exponen una práctica que ya había sido advertida en ocasiones anteriores y que, lejos de desaparecer, se mantiene en el tiempo.
En ese marco, se observa que parte de los dispositivos destinados a acompañar las trayectorias educativas no son utilizados con ese fin. Por el contrario, terminan integrando circuitos informales de reventa, donde se comercializan como equipos usados o «sin uso», según la descripción de los propios oferentes.
POSTEOS
Las ofertas en Marketplace de Facebook suelen ser simples: equipos publicados como «nuevos» o «sin uso», con pocas especificaciones. Las fotos, en muchos casos, muestran las notebooks tal como fueron entregadas. Un dato que se repite es la presencia de logos y distintivos del Gobierno provincial en los equipos, visibles en la carcasa o en el sistema. Ese detalle permite asociarlos con los dispositivos distribuidos en escuelas. El contacto se realiza por mensaje privado y, en general, no se detallan condiciones de venta. Los precios varían, aunque suelen estar por debajo de valores de mercado.
REITERACIÓN
La reiteración de estos casos vuelve a poner el foco en el destino final de los recursos tecnológicos que el Estado distribuye en el sistema educativo. También abre interrogantes sobre los mecanismos de seguimiento, el grado de aprovechamiento real de estas herramientas y las condiciones en las que llegan a los estudiantes.
Mientras tanto, las publicaciones continúan apareciendo en redes sociales, con ofertas que reflejan una práctica instalada y de difícil control, en un escenario donde la tecnología, pensada como herramienta de inclusión educativa, no siempre cumple el objetivo para el que fue concebida.
Antecedentes recientes: una vieja práctica
La reventa de equipos pertenecientes a programas educativos, destinados a estudiantes de todos los niveles, no es un fenómeno nuevo. En años, e incluso meses, anteriores ya se habían detectado publicaciones similares, también vinculadas a notebooks entregadas por el Gobierno provincial. Lo que se observa ahora es la continuidad de esa práctica, incluso con nuevas tandas de dispositivos recientemente distribuidos, lo que indica que no se trata de casos aislados sino de una dinámica que se repite.

