En un esfuerzo por arrojar luz sobre una de las dinámicas más complejas y fundamentales del campo argentino, el Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (Renatre), en conjunto con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), presentaron los resultados de una investigación profunda sobre el empleo migrante temporario en la agricultura.
Bajo el título: Oportunidades y desafíos para mejorar la vida laboral de las personas trabajadoras migrantes temporarias en la agricultura argentina, este estudio realizado durante 2025 se propone como una hoja de ruta para entender la movilidad de miles de trabajadores que, año tras año, siguen el ritmo de las cosechas a lo largo y ancho del país.
La migración agrícola no es algo nuevo en la Argentina, es una pieza estructural del engranaje productivo vinculada a la estacionalidad. Sin embargo, el informe advierte que esta movilidad suele venir acompañada de una notoria vulnerabilidad, y principal frente de batalla: la informalidad, la precariedad habitacional y las barreras para acceder a una protección social efectiva.
El director de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre), José Voytenco, destacó la importancia de esta alianza estratégica: «La generación de conocimiento sobre el trabajo rural resulta fundamental para fortalecer la protección de los derechos de las trabajadoras y los trabajadores agrarios. Este estudio es fruto del intercambio constante con la OIT y refleja la importancia de impulsar investigaciones que mejoren su calidad de vida».
EL MAPA
La investigación no se quedó en la teoría. Se utilizó una metodología cualitativa basada en 24 entrevistas a fondo con autoridades, cámaras empleadoras y referentes sindicales. El relevamiento puso la lupa en provincias que son motores del circuito migratorio:
-Zonas de origen y destino clave: Tucumán, Santiago del Estero, Misiones, Río Negro, Mendoza y Buenos Aires.
-Circuitos frecuentes: Se sumó información crítica sobre Corrientes, Catamarca y Neuquén.
Al combinar estos testimonios con los registros administrativos del Renatre, se logró dimensionar con precisión la magnitud del fenómeno en los últimos años, permitiendo trazar recomendaciones de buenas prácticas para cada jurisdicción.
HACIA UN MERCADO
LABORAL MÁS JUSTO
Para los dirigentes, el objetivo final es traducir estos datos en políticas públicas concretas. El presidente del Renatre, Abel Guerrieri, señaló que estas publicaciones son vitales para diseñar acciones que promuevan empleos más sostenibles y un mercado «más formal e inclusivo».
Por su parte, la directora de la OIT para la Argentina, Sara Luna Camacho, hizo hincapié en la metodología de trabajo: «El diálogo social es una herramienta clave para garantizar condiciones de trabajo decente en la migración agrícola temporaria».
Con este lanzamiento, el Renatre reafirma su rol no solo como ente de registro, sino como generador de evidencia empírica para modernizar el sector rural, buscando que la estacionalidad del trabajo no sea sinónimo de desprotección.

