Entidades del sector celebraron el anuncio de Juan Pablo Valdés sobre la instalación de la planta de fibra de pino. Aseguran que la llegada de capitales por 2.000 millones de dólares posicionará a Corrientes en la cadena global de valor, y se redefinirá el mercado laboral con más de 13.000 nuevos puestos de trabajo.
03-POLITICA-OK-1El mapa productivo de Corrientes se encamina hacia una transformación estructural sin precedentes tras el anuncio de la instalación de una moderna planta de fibra de pino en el Parque Industrial de Ituzaingó. La noticia, que confirma una inversión de 2.000 millones de dólares, no tardó en generar un eco positivo en las principales entidades del sector forestal, las cuales ven en este proyecto la consolidación de un modelo de provincia volcado a la industrialización de sus recursos naturales. Este desembarco, liderado por la firma Arpulp SA, promete modificar la escala de producción local y también redefinir el mercado laboral de la región con la creación de miles de puestos de trabajo.
«Gran noticia para el país, para Corrientes y para el sector forestal», expresaron desde la Asociación Forestal Argentina (Afoa) al conocerse los pormenores de la iniciativa. La entidad puso especial énfasis en la sostenibilidad del proyecto, al considerar que este tipo de apuestas significa inyectar a la economía «producción, empleo y divisas con bioproductos sostenibles y bajos en carbono».
Esta mirada coincide con la visión del Gobierno provincial de posicionar a la jurisdicción como un polo de vanguardia ambiental y tecnológica, aprovechando la materia prima de alta calidad que caracteriza a los montes correntinos.
El impacto del anuncio también fue analizado por el Consejo Foresto Industrial Argentino (Confiar), desde donde calificaron el hecho como un punto de inflexión para la competitividad nacional. La institución destacó que la millonaria inversión constituye «un hito que impulsa el empleo, desarrollo regional y posiciona a la Argentina en la cadena global con mayor valor agregado». Para los especialistas, la llegada de capitales de esta magnitud valida el potencial de Corrientes como el corazón forestal del país, ofreciendo una salida industrial a la vasta superficie implantada con la que cuenta la provincia.
BUEN CLIMA DE NEGOCIOS
Desde el ámbito oficial, la gestión del gobernador Juan Pablo Valdés interpretó estas repercusiones como una validación de las políticas de Estado implementadas para atraer capitales privados.
Las bases que permitieron este acuerdo remiten al reciente encuentro entre el Gobernador y Alejandra Aranda, CEO de Arpulp SA, y su equipo técnico, que fue el corolario de un proceso de búsqueda de confianza recíproca. «Hoy dimos un primer paso muy importante para el desarrollo de nuestra querida provincia», había manifestado el titular del Ejecutivo provincial el jueves último, al resaltar la importancia de industrializar la fibra de pino con estándares de excelencia internacional.
Seguridad jurídica
La apuesta política por la infraestructura estratégica aparece como el factor determinante para que el fondo de inversión Pegasus y la firma Arpulp SA eligieran suelo correntino por sobre otras plazas regionales. Respecto de este punto, el Gobernador fue categórico al vincular la inversión con el ordenamiento territorial y administrativo de la provincia. «Se trata de la mayor inversión privada en la historia de la provincia: 2.000 millones de dólares. Esto es posible porque generamos las condiciones necesarias para que el sector privado confíe e invierta», puntualizó oportunamente Juan Pablo. Además, hizo foco en la red de 18 parques industriales y la operatividad de los puertos de Corrientes e Ituzaingó como piezas clave del engranaje logístico.
Nuevos puestos laborales: 13.000
Este escenario no solo beneficia a la gran industria, sino que proyecta un derrame económico que alcanzará a diversos estratos de la sociedad civil. La previsión oficial de 13.000 nuevos puestos de trabajo se traduce en un dinamismo que impactará de forma directa en el comercio, el transporte y la construcción. Al profundizar en el impacto social, el Gobernador afirmó que esta planta representa «una oportunidad de crecimiento y desarrollo para la provincia, que servirá para crear empleo genuino e impactará en la prosperidad de miles de familias correntinas». La magnitud de la obra se perfila así como el motor de una nueva clase media industrial en el Nordeste.
Un proyecto con un horizonte prometedor
La planta, que aspira a ser la más grande de fibra larga de pino en el mundo, ya cuenta con un esquema de ejecución definido que marca el pulso de la actividad para los próximos años. El cronograma técnico establece que durante este 2026 la prioridad absoluta se centrará en los estudios de impacto ambiental. Estas tareas se desarrollarán bajo los más estrictos estándares internacionales y contarán con la supervisión técnica de la consultora Econsul en articulación con el Instituto Correntino del Agua y del Ambiente (Icaa), garantizando que el crecimiento industrial no colisione con el ecosistema local.
Una vez superada la fase de diagnósticos ambientales, el año 2027 estará dedicado íntegramente a la ingeniería básica y de detalle del complejo industrial, etapa fundamental para la posterior radicación de la maquinaria de alta tecnología. El período más intenso de actividad física en el predio de Ituzaingó se espera entre los años 2028 y 2030, lapso en el cual se llevará adelante la construcción de la planta modelo. Este proceso constructivo será en sí mismo un generador de demanda para el sector de la construcción y los servicios especializados, consolidando el perfil industrial de la ciudad balnearia.
El objetivo final de este proceso es que para finales de 2030 la planta se encuentre operando a pleno rendimiento. Con una facturación proyectada que asciende a los 900 millones de dólares anuales, el Proyecto Ituzaingó no solo fortalecerá las arcas provinciales a través de la actividad económica, sino que otorgará a Corrientes una visibilidad global inédita.
Ante la magnitud de lo alcanzado, el Gobernador manifestó recientemente un mensaje de unidad frente al desafío: «Siento un profundo orgullo porque este logro es de todos los correntinos. Es el resultado de su trabajo, de su esfuerzo, de que no aflojaron y de que entendieron que, juntos, podemos lograr grandes cosas», remarcó finalmente el titular del Ejecutivo provincial.

