El Poder Judicial de Corrientes concretó recientemente la entrega de un importante cargamento de material bélico para su destrucción definitiva. La medida, coordinada por la Oficina de Elementos Secuestrados, consistió en el traslado de 1.068 armas de fuego hacia el Banco Nacional de Materiales Controlados (Banmac), ubicado en la provincia de Buenos Aires.

El cargamento, que arribó a la localidad de Villa Maipú entre el 16 y el 20 de marzo, incluyó una amplia variedad de armamento, desde armas cortas y largas hasta ejemplares de fabricación casera, comúnmente denominadas «tumberas». Además del armamento, se remitieron 10.400 cartuchos intactos, 2.145 vainas servidas y 57 tambores de revólver, todos provenientes de decomisos realizados por juzgados penales de toda la provincia.

GESTIÓN Y RIGOR LEGAL
María Victoria López, titular del Depósito de Elementos Secuestrados, resaltó que el objetivo primordial es transformar el material bélico en material inerte, garantizando así la transparencia en la custodia de los bienes bajo la órbita judicial.

El proceso se llevó a cabo bajo un estricto cumplimiento de la Ley Nacional N° 25.938 y su adhesión provincial (Ley N° 5.732), normativas que regulan el destino final de los materiales controlados.
El traslado requirió una compleja logística que involucró tanto a agentes judiciales como a efectivos de la Policía de Corrientes, quienes custodiaron el material durante todo el trayecto hasta su entrega final.

