Un importante operativo conjunto permitió decomisar una millonaria carga de pescados que era transportada de manera ilegal en la provincia de Corrientes. El procedimiento fue realizado por efectivos de Gendarmería Nacional junto a personal de la Dirección de Recursos Naturales de la provincia, quienes incautaron casi cuatro toneladas de mercadería valuada en alrededor de $35.500.000.
El primer procedimiento se concretó cuando los agentes interceptaron una combi Mercedes Sprinter. El conductor se negó inicialmente a abrir el precinto de la carga, por lo que debió solicitarse una orden de requisa al Juzgado Federal de Corrientes para inspeccionar el vehículo.
Según explicó Raúl Barrientos, de la delegación Corrientes de Recursos Naturales, el conductor, oriundo de la provincia del Chaco, no contaba con la guía de transporte federal ni con la autorización correspondiente para comercializar las especies transportadas. El hombre exhibió un presunto permiso del Senasa que supuestamente habilitaba la venta de pescados de mar y de río.
Tras la orden judicial, al revisar la carga los agentes hallaron aproximadamente 200 kilos de filetes de langostinos, bacalaos y merluzas, además de unas tres toneladas de bogas y patíes. Barrientos precisó que ninguno de esos productos figuraba en la documentación presentada por el transportista.
Durante el control también detectaron cerca de 300 kilos de surubíes que no contaban con ningún tipo de documentación respaldatoria. Ante esta situación, la Asesoría Legal de Recursos Naturales dispuso iniciar actuaciones por infracción a la Ley 10/30.
En el mismo operativo, realizado en la zona, también fue interceptado un camión habilitado para el transporte de carne vacuna perteneciente a un frigorífico de la provincia de Santa Fe. Los agentes solicitaron revisar la carga y el conductor accedió sin inconvenientes.
Durante la inspección, además de las medias reses transportadas, los efectivos hallaron unos 100 kilos de bogas cuya procedencia no pudo ser justificada ni por el chofer ni por su acompañante.
Por disposición de la Justicia, en ambos casos se ordenó el decomiso de la totalidad de los pescados y el secuestro preventivo de los vehículos, que quedaron como depositarios en las bases de Gendarmería Nacional de Ituzaingó y de Itá Ibaté.


