Lo que hoy es uno de los ciclos audiovisuales más antiguos de Corrientes nació, como muchas experiencias culturales duraderas, desde la militancia cinéfila y el trabajo colectivo.
El Cine de los Martes, organizado por el Instituto de Cultura de la Provincia, tiene su raíz en el antiguo cineclub universitario y en la iniciativa impulsada por el escritor y referente cultural, Óscar Portela, quien proyectaba clásicos internacionales con recursos propios y el apoyo técnico del organismo estatal.
«Es hijo natural de ese cineclub. Nosotros éramos estudiantes y veíamos cómo referentes culturales sostenían ese espacio. Después, cuando ingresamos al Instituto, empezamos como técnicos y fuimos construyendo este ciclo que hoy sigue vigente», recordó Manuel Ibarra, coordinador del Departamento de Audiovisual.
La consolidación definitiva llegó en 2005, tras la reapertura del Teatro Oficial Juan de Vera, cuando el ciclo se incorporó formalmente a la programación institucional. Desde entonces, no solo se sostuvo en el tiempo, sino que también contribuyó a fortalecer la escena audiovisual local.
Un espacio para el ARTE regional
Uno de los objetivos centrales del ciclo es ofrecer una pantalla a producciones que no encuentran lugar en el circuito comercial, especialmente el cine regional.
«Las salas responden a criterios de rentabilidad y muchas veces el cine independiente no encuentra espacio. Por eso se generó una red de exhibición alternativa, y el Cine de los Martes forma parte de esa red», explicó Ibarra.
En ese marco, el ciclo proyecta obras de realizadores correntinos y del Nordeste, incluyendo producciones independientes y universitarias. «La producción existe, pero los espacios son escasos. Nuestro rol es ofrecer ese lugar para que esas películas puedan encontrarse con el público», sostuvo.
La experiencia colectiva frente al streaming
En una época dominada por las plataformas digitales, el ciclo apuesta a sostener el valor de la experiencia compartida.
«Nada reemplaza la experiencia de ver una película en una sala, con el sonido adecuado y compartiendo ese momento con otras personas», afirmó Ibarra.
Para el realizador, el cine en sala conserva una dimensión cultural y social que trasciende el consumo individual, aunque reconoce que las plataformas funcionan como una alternativa complementaria.
Cultura pública y continuidad
El sostenimiento del ciclo es posible gracias al respaldo institucional y al equipamiento público disponible, lo que permite garantizar funciones gratuitas y accesibles.
En un contexto donde la producción cinematográfica nacional se redujo, el ciclo también cumple una función de preservación y difusión del cine argentino. «Nuestro objetivo es formar público y sostener el acceso al cine como hecho cultural», señaló.
POR LLEGAR A
LAS DOS DÉCADAS
A 19 años de su creación, el Cine de los Martes se mantiene como un espacio clave para la difusión audiovisual en Corrientes, consolidando su rol dentro de la cultura pública y el acceso democrático al cine.

