Este miércoles en Bella Vista, el juez Oscar Dubrez condenó a Álan Joel Vandecaveye a la pena de cinco años de prisión y seis años de inhabilitación para conducir. La misma se enmarca por el doble homicidio culposo agravado tras protagonizar un siniestro vial en enero de 2025 que se cobró las vidas de Miguel Leiva y Enzo Ibarra.

El hecho, calificado por la fiscalía como un acto de «conducta temeraria», ocurrió en la intersección de las calles La Rioja y Santiago del Estero. Según las pericias presentadas durante el juicio, Vandecaveye conducía su Volkswagen Voyage a una velocidad de entre 77 y 115 kilómetros por hora, ignorando la obligación legal de reducirla a 30 km/h en las encrucijadas. El impacto resultó fatal para las víctimas, quienes se desplazaban en una motocicleta.
El debate oral, liderado por el fiscal Ramón Muth, recalcó el comportamiento del imputado tras la colisión, que lejos de prestar auxilio a los jóvenes que agonizaban sobre el asfalto, Vandecaveye se dio a la fuga y permaneció oculto por más de 30 horas, escondiendo incluso su vehículo en la propiedad de un familiar.
A lo largo de cinco audiencias, el tribunal escuchó el testimonio de 15 personas, entre ellas peritos del Instituto Médico Forense y expertos en criminalística. El trabajo técnico sobre los registros de video fue determinante para establecer no solo la velocidad exacta al momento del impacto, sino también para confirmar la identidad del conductor mediante cotejos morfofisionómicos.
Aunque Vandecaveye llegó al juicio cumpliendo prisión preventiva por riesgo de entorpecimiento, el juez dispuso que recupere su libertad hasta que la sentencia quede firme. Mientras tanto, deberá cumplir con medidas de coerción menos gravosas, habiendo pasado ya un año y un mes tras las rejas bajo la medida cautelar previa.

