Corrientes se posicionó como la segunda provincia con menor crecimiento en ventas de supermercados del país al cierre de diciembre de 2025. Según el último informe de la Encuesta de Supermercados del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), la facturación total en la jurisdicción alcanzó los 30.027 millones de pesos, lo que representó un incremento nominal del 16,2 por ciento respecto al mismo mes del año anterior. Este resultado sitúa al consumo local significativamente por debajo del promedio de crecimiento nacional, que registró una suba en las ventas del 25,5 por ciento en el mismo periodo.
A nivel federal, el volumen físico de ventas -calculado a precios constantes para eliminar el efecto de la inflación- mostró un leve incremento interanual del 0,5 por ciento. Con esta variación, el balance acumulado de todo el año 2025 para el sector supermercadista argentino cerró con un signo positivo del 2,0 por ciento. En términos de facturación total a precios corrientes, los establecimientos de todo el país sumaron más de 2,79 billones de pesos durante el último mes del año.
El desempeño comercial de Corrientes solo logró superar al de la provincia de Tucumán, que con un 14,9 por ciento registró la suba más baja de todo el territorio nacional. En el extremo opuesto de la escala, jurisdicciones como Catamarca y San Luis lideraron el dinamismo del sector con alzas del 32,6 por ciento y 32,5 por ciento respectivamente, seguidas por Neuquén con un incremento del 30,8 por ciento.
Los indicadores de consumo per cápita también reflejan la brecha existente entre la realidad provincial y la media nacional. Mientras que en Corrientes las ventas por habitante promediaron los 25.756 pesos, la cifra a nivel país escaló hasta los 58.898 pesos por persona. Asimismo, el ticket promedio por cada operación de compra en los supermercados correntinos se situó en 24.566 pesos, un valor notablemente inferior a los 37.244 pesos que promedió el resto de la Argentina.
En cuanto a los rubros con mayor demanda, el informe nacional destaca que el sector de carnes experimentó el salto más importante en su facturación con un 47,6 por ciento interanual, seguido por los alimentos preparados y rotisería con un 34,5 por ciento. Para costear estas compras, los consumidores argentinos se volcaron mayoritariamente al financiamiento, utilizando tarjetas de crédito en el 43,6 por ciento de las operaciones. El uso de efectivo representó apenas el 16,3 por ciento del total, mientras que otros medios de pago como las billeteras virtuales y códigos QR mostraron una expansión del 59,1 por ciento respecto al año previo.
Finalmente, la estructura laboral del sector concluyó el ciclo 2025 con una plantilla total de 99.324 asalariados en todo el país, lo que significó una retracción del 1,4 por ciento en el personal ocupado respecto a diciembre de 2024. En términos salariales, los sueldos brutos promedio para el personal de base -que incluye a cajeros, administrativos y repositores- alcanzaron los 2.198.100 pesos. Por su parte, el personal con cargos jerárquicos percibió durante el último mes del año un sueldo bruto promedio de 5.032.310 pesos.

