Walter Chávez, junto al intendente Néstor Buján, visitó la planta que emplea a 240 trabajadores. Ambos analizaron nuevas herramientas para fortalecer la competitividad de la empresa y diversificar su oferta de manufactura. El funcionario provincial valoró la importancia de «tomar contacto directo para evaluar nuevas herramientas que permitan fortalecer su funcionamiento y sostener el empleo en un contexto económico complejo».
04-POLITICA-5En el marco de una agenda orientada a fortalecer el entramado productivo y sostener las fuentes laborales en el Interior provincial, el ministro de Producción de Corrientes, Walter Chávez, encabezó una visita institucional a la cooperativa Utrasa, en la localidad de San Luis del Palmar. Acompañado por su Gabinete y por el intendente anfitrión, Néstor Buján, el funcionario provincial recorrió las instalaciones de lo que hoy se alza como uno de los mayores exponentes de la economía social en la región, ratificando el acompañamiento del Estado en un escenario económico que demanda respuestas creativas y articulación constante.
Actualmente, la organización cuenta con una masa societaria de 240 trabajadores, consolidándose como una unidad productiva cabecera dentro del esquema de cooperativas de trabajo vinculadas a la cartera de Producción. La presencia de las autoridades provinciales y municipales en la planta no fue sólo protocolar, sino que tuvo como fin evaluar de primera mano el funcionamiento de las líneas de montaje y proyectar el crecimiento de la entidad en el corto plazo.
CONTACTO DIRECTO
Durante la recorrida, Chávez subrayó la necesidad de mantener un vínculo estrecho con los sectores que generan valor agregado en origen. Al respecto, destacó la importancia de «tomar contacto directo con la realidad de la cooperativa para evaluar nuevas herramientas que permitan fortalecer su funcionamiento y sostener el empleo en un contexto económico complejo».
Para la Provincia, Utrasa no es sólo una unidad de negocios, sino un modelo de gestión asociada. En ese sentido, Chávez remarcó que esta organización representa «un ejemplo del valor del trabajo asociado, del esfuerzo de sus integrantes y del rol del Estado provincial para generar oportunidades y promover el desarrollo local». Según explicaron desde el Ministerio, el objetivo es seguir dotando a la cooperativa de instrumentos que mejoren su competitividad y amplíen sus posibilidades de comercialización en mercados cada vez más exigentes.
Por la generación de
más puestos de trabajo
A lo largo de su trayectoria, Utrasa ha logrado una aceitada articulación con diversas áreas del Gobierno provincial. Históricamente, la planta se ha encargado de la producción de calzado escolar para el Ministerio de Educación y la confección de indumentaria laboral para distintos organismos públicos. Sin embargo, la apuesta actual gira en torno a la innovación: hace pocos meses, la cooperativa incorporó el armado de silletas, un nuevo producto destinado a la venta masiva que busca abrir nuevas unidades de negocio.
COOPERATIVISMO
Este proceso de diversificación es el que se busca apuntalar. Con este tipo de iniciativas, se apunta a ratificar el compromiso con el cooperativismo como un motor genuino de inclusión y generación de puestos de trabajo. Las nuevas líneas de acompañamiento analizadas durante la visita pretenden que la cooperativa no dependa exclusivamente de la demanda estatal, sino que pueda competir con firmeza en el sector privado, aprovechando la capacidad instalada y el saber hacer de sus operarios.
Una historia de resiliencia
La vigencia de la cooperativa es el resultado de un proceso de resistencia que comenzó en el año 2001. La entidad funciona en la histórica planta industrial que perteneció originalmente a la firma TIC SA, proveedora del grupo Gatic, donde desde la década del 80 se fabricaba calzado deportivo para marcas internacionales. Tras la quiebra del grupo y el cierre de fábricas en todo el país, los trabajadores sanluiseños se organizaron para rescatar la fuente de trabajo, asumiendo el desafío de gestionar la producción bajo el esquema cooperativo.
En aquel proceso crítico, el Estado provincial desempeñó un papel determinante al avanzar con la expropiación del predio. Posteriormente, el inmueble fue cedido a los trabajadores con el compromiso innegociable de mantener la actividad industrial.
Desde entonces, la relación entre la cooperativa y el Gobierno ha sido de un acompañamiento permanente, transformando lo que pudo ser un galpón abandonado en un polo productivo que hoy es el principal sostén económico de cientos de familias de San Luis del Palmar.

