El Diputado nacional de Unión por la Patria cuestionó duramente las negociaciones entre la Casa Rosada y las provincias para avanzar con la reforma laboral, que ahora se gira a Diputados. Se mostró escéptico en cuanto al futuro cumplimiento del compromiso asumido oportunamente por el «Colo» Santilli con el gobernador Juan Pablo Valdés, acerca de la financiación y plazos para la autovía de la Ruta Nacional Nº12.
04-POLITICA-1La Cámara de Diputados de la Nación se encamina a una de las sesiones más determinantes del período de extraordinarias. Con la media sanción del Senado como antecedente, la reforma laboral desembarca en la Cámara baja en un contexto de fuertes negociaciones políticas. En diálogo con EL LIBERTADOR, el diputado nacional por Corrientes, Christian Zulli (PJ – Unión por la Patria), analizó el panorama legislativo y no ahorró críticas hacia la metodología del Ejecutivo nacional y las concesiones realizadas desde diversos grupos considerados como «dialoguistas», entre ellos, el Gobierno provincial.
«Seguramente se tratará la última semana de febrero. Está encaminado para que el Gobierno logre la sanción, aunque nosotros intentaremos convencer a algunos sectores», adelantó Zulli sobre el cronograma parlamentario, en el inicio del reportaje.
Para el legislador correntino, el avance del proyecto no se explica por el consenso técnico, sino por la presión económica sobre los gobernadores: «Sabemos que el Gobierno nacional ha prometido obras a las provincias a cambio de votos, aplicando la política del ‘palo y la zanahoria’ y manejando fondos discrecionalmente para doblegar voluntades», acusó.
«DERECHOS POR
UNA ROTONDA»
Al ser consultado sobre el impacto de los consecutivos diálogos mantenidos entre el ministro del Interior de la Nación, Diego Santilli, con el gobernador Juan Pablo Valdés, Zulli se mostró escéptico sobre los beneficios reales para la provincia: «Ya vimos que en el Senado votaron a favor. En mi opinión, están entregando a los trabajadores a cambio de una rotonda o fondos frescos para pagar salarios provinciales, debido a que los números de las provincias no están bien», disparó, sin tapujos.
De esa manera, el legislador kirchnerista hizo referencia tácita a los compromisos asumidos oportunamente por el Gobierno nacional, a través del «Colo» Santilli, cuando viajó a Corrientes a fin de sumar voluntades legislativas en apoyo a la reforma laboral, ocasión en la que, junto a Juan Pablo, en la Casa de Gobierno, realizaron el anuncio de financiación y plazos para la autovía de la ruta 12.
En esa oportunidad, se había avanzado en un esquema de compensación de deudas mediante la cesión de Vías Navegables y el ex Regimiento Nº9. Además, se trató el tema del financiamiento del segundo puente, sobre lo cual el Gobernador correntino recordó, en aquella ocasión, que el proyecto ya cuenta con el estado de «no objeción» del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
De todas formas, según el Diputado nacional justicialista, el diálogo que intentan entablar desde Unión por la Patria con sus pares de otras bancadas se ve obstaculizado por la caja nacional. «Cada legislador puede acercarse a otros de su provincia para dialogar, pero es difícil cuando el Gobierno nacional maneja los fondos de manera tan discrecional», insistió.
PRECARIZACIÓN
Y «CASTAS»
Por otra parte, en diálogo con EL LIBERTADOR, Zulli hizo hincapié en aquellos puntos del proyecto que, según su visión, golpean directamente la estabilidad del trabajador. En primer lugar, mencionó el «banco de horas», un sistema para compensar horas extra con días libres en lugar de abonarlas, y el fraccionamiento de las vacaciones.
«También nos preocupa la rebaja de aportes patronales, que podría desfinanciar el sistema previsional y la reducción de indemnizaciones con topes que excluyen el aguinaldo», puntualizó.
Para el legislador, la normativa busca además maniatar la capacidad de reclamo: «Se busca reducir el derecho a huelga ampliando las ‘actividades esenciales’, lo cual considero anticonstitucional, según el artículo 14 bis (de la Constitución Nacional)», argumentó.
Ulteriormente, Zulli se refirió a concesiones que otorgó el Gobierno nacional, a fin de mantener los aportes a las obras sociales y el aporte solidario -puntos clave para el sector sindical-, sobre lo cual fue punzante: «Las concesiones que se hicieron fueron para las ‘castas’ (sindical, empresarial y bancaria), pero no se toca nada a favor de los derechos del trabajador», expresó. «Este Gobierno es débil con los poderosos y poderoso con los débiles», opinó luego.
CONTRA EL
LIBRE MERCADO
La charla también se trasladó al modelo económico. Zulli defendió una política de protección estatal frente a la apertura de importaciones que promueve la actual gestión. «No se puede competir con países como China, donde pagan salarios ‘de 2 pesos con 50’ y tienen políticas comerciales agresivas», expuso.
En ese sentido, advirtió que sectores clave para la economía de Corrientes, como el textil y la construcción, están bajo amenaza. «Si el Estado no protege a la industria nacional con reglas claras, subsidios energéticos o exenciones impositivas, es imposible competir, a menos que bajemos los salarios a niveles de miseria», argumentó. Acerca de ello, entendió que la desocupación no se soluciona quitando derechos, sino fomentando el consumo interno para generar demanda.
El «caramelo de madera» de la litigiosidad
En el final del reportaje con EL LIBERTADOR, el diputado de Unión por la Patria, Christian Zulli, se refirió al argumento oficialista de que la reforma busca reducir los juicios laborales. «Los juicios existen porque el empleador no cumple las normas. No habría juicios si se respetara la ley», afirmó.
Para Zulli, la solución al colapso judicial no debe ser el recorte de conquistas laborales, sino una reforma en el funcionamiento de la Justicia.
Así, calificó a la ley como un «caramelo de madera» que no busca crear empleo genuino, sino favorecer a los aliados del poder bajo la denominada «teoría del derrame».
«Quieren un tratamiento exprés: un día de comisión para dictaminar y sesionar inmediatamente», cuestionó finalmente, mostrándose en contra de una modalidad que suele implementarse desde una gestión gubernamental en el Congreso cuando sabe que cuenta con la cantidad de votos necesarios en el recinto, idéntica estrategia que utilizó durante años el kirchnerismo cuando, tiempo atrás, contaba con mayoría en ambos cuerpos parlamentarios.
De todas formas, Zulli reafirmó que desde su bloque se dará la pelea directamente en el recinto para evitar lo que consideran «un retroceso histórico».

