El juzgado civil y comercial de Goya dictó una sentencia judicial en favor de un cliente que denunció una transferencia en dólares no autorizada, fallando contra la entidad financiera y ordenando la restitución del dinero junto con una indemnización por daños y perjuicios, informaron fuentes judiciales.
La causa se inició tras una operación realizada el 26 de febrero de 2025, cuando desde la cuenta del demandante se registró una transferencia de 3.000 dólares que él sostuvo no haber autorizado ni ejecutado. Ante esta anomalía, la persona presentó una demanda contra el banco, argumentando que se había producido un acceso indebido a su cuenta bancaria y que la entidad no había cumplido con su deber de seguridad.
El Juzgado Civil y Comercial Nº 2 de Goya, a cargo del juez Gabriel Guillermo Saade, analizó la evidencia y consideró que el banco no logró demostrar que la transferencia hubiera sido efectuada con consentimiento del cliente ni que la omisión de responsabilidad le fuera ajena. La sentencia se basó en el régimen de protección al consumidor, que exige a las entidades financieras contar con mecanismos efectivos para garantizar la seguridad de las operaciones electrónicas.
Como resultado, la justicia ordenó la devolución de los 3.000 dólares con intereses desde la fecha de la operación, y además impuso el pago de una indemnización en pesos por daño moral y daño punitivo, también con sus correspondientes intereses. El fallo destacó la importancia de que los bancos asuman la responsabilidad de proteger las cuentas de sus clientes frente a transacciones no reconocidas y fallas en los mecanismos de seguridad.
En su defensa, la entidad financiera había sostenido que la operación se había validado con las credenciales del usuario y atribuyó el hecho a un posible malware en el dispositivo del titular. Sin embargo, la falta de peritaje informático y la ausencia de documentación probatoria aportada por el banco jugaron en contra de su postura ante el tribunal.

