Gustavo Adolofo Ojeda (Especial)
Para EL LIBERTADOR
Superando los cálculos más optimistas, culmina en Mburucuyá la 57ª edición del Festival Auténtico y Tradicional del Chamamé, bajo la administración municipal de Edgardo Galarza Florentín y de Sebastián Guastavino Calathaki, con la coordinación general de Fabio Verón. Lo que empezó con éxito en las Bailanta de Riachuelo, bajo la nueva administración municipal de Nicolás Esteban Tejo culmina con igual esplendor en la linda Mburucuyá.
La localidad, tierra de criollos y paisanos que hicieron grande a nuestra música, disfrutó de tres veladas de jerarquía que se extendieron hasta llegado el amanecer mburucuyano. El inicio, como el año anterior, lo dio Avío del Alma, que se llevó todos los aplausos y las aclamaciones de un pueblo que defiende a raja tabla nuestras tradiciones puebleras.
Juan Romero, con más de 80 años, estuvo en la Laguna Limpia, como hace 50 años, cuando la bellavistense Graciela Soler, hoy radicada en España, obtenía durante dos años consecutivos el primer premio de solista.
Igual reconocimiento tuvo esos años en el festival chamamecero de Paso de los Libres, bajo el padrinazgo artístico de Edgar Romero Maciel, autor de tantos temas que hicieron historia en la música correntina.
Basta recordar, a modo de ejemplo, Lunita del Taragüí y esas 15 leguas que separan Caá Catí de Mburucuyá, y cuyos acordes musicales son interpretados hasta hoy por cientos de musiqueros.
Con justicia se recordó los inicios chamamecero en la pista La Querencia, primer embrión festivalero, allá por el 22 de noviembre de 1945, día de Santa Cecilia, Patrona de la Música.
Se recordó con cierta nostalgia, en estos días del festival, la mágica voz de Ramona Galarza, quien por más de 30 años tuvo el acompañamiento musical de Aníbal Maldonado, otro gran intérprete que debiera ser reconocido en futuros festivales.
Al respecto, vale señalar que su hijo Benjamín, radicado en Madrid, al igual que Graciela Soler, radicada en las Islas Canarias, son activos difusores de nuestro chamamé, en la «Madre Patria».
Ambos, con la mágica pictórica de Edgar Romero Maciel (h), radicado en Alemania, son claros referentes de nuestra música vernácula, Patrimonio de la Humanidad. Edgar prepara por estos tiempos una exposición de oleos que pronto formarán parte de un libro, con figuras emblemáticas de nuestra música. Así tendrán cabida oleos de Ramona Galarza, Aníbal Maldonado, Edgar Romero Maciel, Rolando Díaz Cabral, Graciela Soler y otros que son parte de la historia del chamamé.
Tal el caso de la ex diputada nacional de Mburucuyá, Herminia Elsa Escalante Ortiz, autora de la ley que establece cada 19 de septiembre, Día Nacional del Chamamé, y que fue un punto importante en el trámite gubernamental que sirvió al Gobierno provincial en el pedido a la Unesco, para que nuestro chamamé sea declarado Patrimonio de la Humanidad.
No fue un dato menor que por ese tiempo, el Embajador de nuestro país ante el organismo internacional fuera el ex diputado nacional, Pino Solana, compañero de bancada y amigo personal de la diputada Escalante Ortiz.
Ambos integraron, entre otras comisiones de trabajo parlamentario, la de Educación y Cultura, de Energía y de Ciencias y Tecnología.

