Tienen entre 57 y 86 años, debutarán este 15 y 16 de febrero y ya sueñan con llevar su comparsa a otras ciudades. Con brillo, plumas y emoción, demuestran que la edad no marca límites cuando hay ganas de vivir la fiesta.
Caá Catí se prepara para vivir un carnaval distinto, cargado de emoción y significado. Por primera vez, una comparsa integrada por mujeres mayores del Centro de Jubilados de la localidad formará parte oficial de la fiesta. Son cinco bailarinas de entre 57 y 86 años que, con entusiasmo contagioso, se animaron a dar el paso y ocupar un lugar que históricamente parecía reservado para las generaciones más jóvenes.
De idea a proyecto
La idea comenzó a gestarse en 2024, cuando la visita de la comparsa de adultas mayores Poty Jerá, proveniente de la capital correntina, dejó una huella profunda en un grupo de mujeres de Caá Catí. Lo que en ese momento fue admiración, pronto se transformó en deseo y luego en decisión. Así nació esta comparsa que debutará los días 15 y 16 de febrero, en el marco de los carnavales locales.
Detrás de cada traje en confección hay una historia de vida, de trabajo, de familia y de responsabilidades postergadas. Para muchas de ellas, desfilar en el corsódromo representa cumplir un sueño que nunca habían podido priorizar. Hoy, entre lentejuelas y ensayos, celebran no solo la posibilidad de bailar, sino también de sentirse protagonistas de una de las fiestas culturales más importantes de la provincia.
Sólo el inicio
El proceso estuvo acompañado por otras instituciones y personas que se sumaron a colaborar, incluso desde Corrientes capital, donde integrantes de otro centro de jubilados ayudaron con la confección de los trajes. Ese gesto fortaleció el espíritu de grupo y confirmó que la propuesta trasciende lo festivo: se convirtió en un proyecto de inclusión, encuentro y autoestima.
Pero el debut en Caá Catí es solo el comienzo. Las bailarinas ya proyectan presentaciones en otras localidades, con la ilusión de llevar su comparsa a distintos corsódromos y compartir un mensaje claro: nunca es tarde para animarse, para romper prejuicios y para hacer algo que dé felicidad. En cada paso de baile, estas mujeres no solo celebran el carnaval, celebran la vida.



