La provincia de Corrientes atraviesa una jornada crítica en materia ambiental: el Índice de Peligro de Incendios (FWI) se ubica en nivel EXTREMO en todo el territorio este martes 3 de febrero, según los últimos datos oficiales elaborados en base a condiciones meteorológicas. Las altas temperaturas, la baja humedad y la ausencia de precipitaciones configuran un escenario altamente propicio para la rápida propagación del fuego.
De acuerdo al parte técnico, localidades como Paso de los Libres, Capital, Monte Caseros, Mercedes, Bella Vista, Virasoro, Esquina, San Miguel, Chavarría, La Cruz e Ituzaingó registran valores compatibles con el máximo nivel de peligro. En este contexto, cualquier foco ígneo —incluso de pequeña magnitud— puede volverse incontrolable en cuestión de minutos.
Condiciones que agravan el escenario
Los registros muestran temperaturas superiores a los 33 °C en casi toda la provincia, con picos cercanos a los 35 °C, humedad relativa baja o moderada y cero milímetros de lluvia en las últimas 24 horas. A esto se suma el viento, que favorece la expansión de las llamas sobre pastizales, montes nativos y forestaciones.
El nivel “Extremo” implica que el fuego puede presentar un comportamiento violento, con gran velocidad de avance, focos secundarios y dificultad para el control incluso con recursos desplegados.
Refuerzo de recursos y despliegue provincial
Frente a este panorama, el sistema de respuesta provincial mantiene activos distintos frentes de prevención y combate:
- Brigadas de Incendios Forestales (BRIF) con base operativa en Ituzaingó, Santa Rosa y Paso de los Libres
- 80 camionetas 4×4,
- 25 camiones forestales nuevos,
- 4 camiones cisterna para abastecimiento de agua
Además, trabajan de manera articulada 60 cuarteles de bomberos distribuidos en toda la provincia, que brindan respuesta inmediata ante focos rurales y periurbanos.
El esquema se complementa con tres medios aéreos posicionados estratégicamente en Santo Tomé, Mercedes y Carolina, claves para el ataque rápido en zonas de difícil acceso.

Prevención: el eslabón más débil (y más importante)
Las autoridades insisten en que, bajo estas condiciones, está prohibido realizar quemas y se debe extremar el cuidado en actividades rurales, uso de maquinaria, fogones o descarte de residuos. La mayoría de los incendios forestales tienen origen humano, ya sea por negligencia o prácticas no autorizadas.
En nivel extremo, una chispa puede transformarse en un frente de fuego de grandes dimensiones, con impacto no solo ambiental, sino también productivo, sanitario y económico.
Un verano bajo presión
Corrientes arrastra antecedentes recientes de temporadas de incendios de gran magnitud, por lo que la actual combinación de calor, sequedad y viento enciende todas las alarmas. El desafío no es solo apagar incendios, sino evitar que empiecen.
La consigna es clara: máxima responsabilidad ciudadana. Porque cuando el riesgo es extremo, el descuido también puede serlo.


