Tal como había sido convocado días atrás por la Diócesis de Goya, este domingo a las 19 se llevó a cabo el vía crucis en apoyo a los trabajadores de la histórica firma textil Emilio Alal, cuyo cierre dejó a cientos de familias en una situación de profunda incertidumbre.
La jornada de oración y acompañamiento comenzó frente a las instalaciones de la empresa, donde se reunieron trabajadores, familiares y miembros de la comunidad. Desde allí partió la procesión del vía crucis, que avanzó por las calles cercanas en un clima de recogimiento, con pedidos de fortaleza, trabajo y contención para quienes atraviesan este difícil momento social y laboral.
La actividad se enmarcó en el llamado que había realizado la Iglesia local para no permanecer indiferentes ante el impacto del cierre de la fábrica, fundada en 1914 y con fuerte arraigo en la región. La convocatoria buscó expresar cercanía concreta con las más de 260 familias afectadas por la pérdida de su fuente laboral.
El recorrido culminó en la parroquia San José Obrero, donde se celebró la misa en la misma intención. La ceremonia fue presidida por el obispo de Goya, monseñor Adolfo Canecín, quien ya había manifestado públicamente la necesidad de acompañar espiritual y humanamente a los trabajadores, alentando además a las comunidades parroquiales a brindar escucha y contención.

