En la 35ª Fiesta Nacional del Chamamé, el gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés compartió sus impresiones sobre el desarrollo de este evento multitudinario que convoca a miles de personas. En contacto con EL LIBERTADOR, el mandatario destacó el clima de celebración y alegría que envuelve a la provincia en estos días.
La máxima autoridad provincial manifestó su alegría por el éxito de la convocatoria, resaltando que las jornadas han sido «un lleno total». Este nivel de asistencia ha generado una congestión muy importante de personas que buscan asistir y ser parte de la fiesta.
Valdés hizo hincapié en el arduo proceso de planificación que existe detrás de un evento de tal magnitud. Según explicó, el equipo de trabajo se dedica a dialogar: «Uno siempre propone, se habla con los diferentes artistas». Y el objetivo del equipo de trabajo siempre es claro: «Lograr la mejor grilla» posible para el disfrute de los asistentes.
Sin embargo, reconoció que, más allá de las propuestas oficiales, el veredicto final lo tiene la audiencia. En sus propias palabras: «Finalmente la gente es quien valida o invalida las propuestas».
LA VALIDACIÓN POPULAR
El mandatario profundizó en la idea de que la gestión cultural es un diálogo constante con el pueblo. El hecho de ver el predio colmado es la mayor satisfacción para quienes diseñan la programación del festival.
Para Valdés, la gran afluencia de público no es casualidad, sino el resultado de buscar un equilibrio en la oferta musical. Esa «congestión, muy importante para asistir a la fiesta» que menciona, es el indicador directo de que la propuesta ha resonado positivamente en los correntinos y visitantes.
El compromiso del equipo de trabajo se centra en proponer contenidos que mantengan vivo el interés; aunque siempre el soberano es el público. Es el ciudadano quien, con su presencia, otorga el sello de aprobación a la selección de artistas.
IDENTIDAD Y RAÍCES
Al ser consultado sobre la importancia del chamamé para la provincia, el Gobernador subrayó que este género es «parte de nuestra cultura», y un motor fundamental de lo que se genera en Corrientes. En tiempos de transformación, considera vital mantener el vínculo con el origen.
Mencionó también el desarrollo y la modernización que están en constante avance, por ello «es más que importante que nosotros no nos olvidemos de nuestras raíces». La identidad es algo a lo que debemos aferrarnos como correntinos orgullosos de nuestro provenir, en sus palabras: «No nos olvidemos quiénes somos, no olvidemos la música que escuchamos, cómo nacimos y de dónde venimos».
Un dato que el Gobernador resaltó con especial énfasis es la presencia masiva juvenil: «Hay muchísimos jóvenes hoy visitando esta fiesta, encontrándose y sintiendo de nuevo muy a fondo esta raíz tan mágica que tenemos los correntinos». Porque el chamamé, en definitiva, es lo que constituye la identidad correntina.
Finalmente, remarcó que el chamamé es representación de Corrientes ante el mundo. Ya que «cuando uno escucha un chamamé en cualquier parte de la Argentina y en muchos otros países» logra remontarse a la provincia.
Las cuerdas de la memoria: la infancia de Valdés con el chamamé
El vínculo de Juan Pablo Valdés con el chamamé no es meramente institucional, sino profundamente personal y se remonta a sus años de infancia en Ituzaingó. El mandatario recordó con nostalgia la suerte que tuvo de criarse en ese entorno y de haber conocido a figuras legendarias de la música litoraleña.
Durante sus primeros años rememora: «Tuve la suerte de estar en Ituzaingó y de haber conocido muchísimos artistas», entre ellos resalta al Cuarteto Santa Ana, Ramón Méndez y Secundino Martínez y Nino García. Entre estas influencias, destacó especialmente: «Alfredo Núñez fue mi maestro de guitarra, porque sé tocar la guitarra».
Estos encuentros con artistas forjaron en él una raíz y un vínculo que se ha fortalecido con el tiempo. Esta formación musical y humana en su ciudad natal le permitió entender desde adentro la «magia que está detrás de las voces» de quienes suben al escenario.
Incluso desde su faceta de gestión previa, Valdés impulsó programas como Kuñá Porá, el cual «trataba justamente de sembrar la semilla del chamamé y de darle un espacio a todos los artistas». A través de esta iniciativa, se insistía en «darles un espacio a todos los artistas, darles la posibilidad de que brillen y de que la gente conozca todo su arte».
Para el actual Gobernador, es fundamental dar oportunidades a los artistas, sobre todo a los emergentes. Su historia personal demuestra que el chamamé ha sido una constante en su vida, desde sus lecciones de guitarra hasta su compromiso por difundir la música de Corrientes.

