La provincia de Corrientes avanza en la diversificación de su matriz productiva y se posiciona con fuerza dentro del mapa agrícola nacional. Según estimaciones correspondientes a la última campaña, la producción de maíz alcanzaría cerca de siete millones de kilos, resultado de más de mil hectáreas sembradas y un rendimiento promedio que ronda los 7.000 kilos por hectárea.
Este desempeño volvió a quedar reflejado en el Remate del Primer Lote de Maíz, realizado en la Bolsa de Cereales de Córdoba, un evento que marca el inicio formal de la nueva cosecha a nivel país. Allí, Corrientes se destacó nuevamente al cumplir con los estándares de calidad exigidos, logrando que un lote producido en su territorio sea el primero en ingresar al circuito comercial.
El maíz presentado pertenece a la firma Copra S.A, con base en la localidad de Mercedes. La siembra se concretó el 10 de agosto de 2025 y la cosecha se realizó el 10 de enero de este año, cumpliendo con los tiempos y parámetros técnicos requeridos.
Desde la empresa señalaron que el cultivo se desarrolló sobre más de mil hectáreas y que la producción obtenida está destinada principalmente al consumo interno, como parte del sistema de engorde y recría ganadera. El cereal es utilizado en la terminación de novillos que luego se exportan a mercados internacionales como la Unión Europea, Israel, Estados Unidos, China, Medio Oriente y Chile, entre otros destinos.
Copra S.A. es reconocida en la región por su trabajo en alta genética ganadera, con premios obtenidos en exposiciones de relevancia nacional como Palermo. En los últimos años, además, ha avanzado hacia un modelo de ciclo completo, integrando agricultura y ganadería dentro del territorio correntino.
Un cambio de paradigma productivo
Desde el Ministerio de Producción provincial destacaron la importancia estratégica de este crecimiento. El director de Producción Animal, Eduardo Ortíz, recordó que Corrientes históricamente dependió del maíz producido en otras provincias para abastecer a su ganadería, aunque señaló que esa lógica comienza a modificarse.
Actualmente, alrededor de 50 productores trabajan unas 20 mil hectáreas destinadas al cultivo de maíz, un número que refleja una expansión sostenida. “Se trata de un insumo escaso pero clave para el negocio ganadero”, señalaron desde el área, remarcando que la provincia cuenta con tierras aptas para seguir ampliando la frontera agrícola.
En ese sentido, la gestión del gobernador Juan Pablo Valdés avanza en el diseño de políticas públicas orientadas a incorporar nuevos productores al sector agrícola, con el objetivo de agregar valor en origen, fortalecer el ciclo completo de la ganadería y permitir a los productores diversificar su esquema productivo.
Producir el maíz dentro del propio establecimiento no solo impacta en el aumento de kilos de carne, sino que reduce costos logísticos e impositivos, mejorando la eficiencia general del sistema ganadero.
Inversión, ventajas fiscales y valor agregado
Las históricas ventajas impositivas de Corrientes han funcionado como un atractivo para inversores de otras provincias, que encontraron condiciones favorables para desarrollar cultivos como arroz, trigo y maíz. El desafío actual, coinciden desde el sector, es profundizar el proceso de industrialización y agregado de valor, para que el impacto económico permanezca en la provincia.
En ese camino, empresas como Copra S.A. vienen ampliando su perfil productivo. Originalmente enfocada en el arroz, la firma incorporó primero el trigo —con destino al mercado brasileño— y luego avanzó hacia esquemas de rotación de cultivos, alternando arroz, trigo y maíz, mejorando el uso del suelo y la sustentabilidad del sistema.

