Un inquietante hallazgo alteró la calma del domingo en Monte Caseros. Pasadas las 18.45, efectivos de la Prefectura Naval Argentina divisaron el cuerpo sin vida de un hombre flotando en aguas del río Uruguay. El hecho se registró en la costa del vértice sur de la isla Itacombú, a la altura del kilómetro 478,6 del curso fluvial, una zona habitualmente transitada por embarcaciones.
EL DESCUBRIMIENTO
De acuerdo con los primeros datos recabados en el lugar, el cadáver se encontraba en un avanzado estado de descomposición, lo que dificultó las tareas iniciales de reconocimiento. Fuentes vinculadas a la investigación señalaron que se trataría de un hombre de entre 30 y 50 años, aunque por el momento no se logró determinar su identidad.
Al ser rescatado de las aguas, se constató que el cuerpo vestía únicamente una bermuda de color azul, se encontraba con el torso descubierto y sin calzado. La ausencia de documentación personal y las condiciones en que fue hallado obligaron a las autoridades a iniciar un amplio trabajo investigativo para intentar establecer quién era la víctima.
Tras el aviso de Prefectura, tomó intervención el fiscal López Ruiz, quien dispuso de inmediato el traslado del cuerpo a tierra firme para dar inicio a las actuaciones correspondientes. En el operativo participaron el jefe y personal de la Comisaría Primera de Monte Caseros, con el apoyo de efectivos de las Comisarías Segunda y Tercera de esa ciudad.
INVESTIGACIÓN
Una vez en la costa, la médica forense en turno realizó un examen cadavérico preliminar con el objetivo de obtener los primeros indicios sobre el estado del cuerpo. No obstante, se aclaró que los datos concluyentes surgirán recién a partir de la autopsia.
El cadáver fue derivado inicialmente a la morgue del hospital local, donde se llevarán adelante las pericias forenses. Dichos estudios permitirán determinar con precisión la causa de muerte, así como también el tiempo aproximado que el cuerpo permaneció en el agua, información clave para orientar la investigación.
Mientras tanto, las autoridades trabajan en el cotejo de bases de datos de personas desaparecidas tanto de la región como de localidades cercanas, incluyendo zonas fronterizas de Uruguay y Brasil. Por el momento no se descarta ninguna hipótesis, y el caso continúa bajo investigación para intentar esclarecer las circunstancias que rodearon este misterioso episodio.

