Corrientes no solo respira chamamé; lo siente en el pulso, en el sapucay que nace del pecho y en esa identidad que se renueva cada vez que el fuelle se abre bajo el cielo de enero. Este sábado, la 35° Fiesta Nacional del Chamamé, 21° del MERCOSUR y 5° Celebración Mundial, vivió su segunda luna con un marco imponente: un Anfiteatro Cocomarola colmado, desafiando el calor de la noche con el alma dispuesta al encuentro.
La jornada fue un despliegue de lo que somos: música, danza, platos típicos que perfumaban el ambiente y esa poesía que nos define. El escenario «Osvaldo Sosa Cordero» fue testigo de una grilla que supo amalgamar la frescura de los nuevos valores con el peso de los consagrados.


De la herencia al sentimiento
La apertura musical puso en primer plano la continuidad de nuestra sangre. Los hermanos Joaquín y Benjamín Morales se ganaron el respeto y el aplauso cerrado del anfiteatro al interpretar con maestría “Mi bien amada”, el clásico del «Taita» Mario del Tránsito Cocomarola. Tras ellos, Juan Manuel Mora supo cargar de emociones el ambiente, preparando el terreno para lo que vendría.


Desde Esquina, Gente de Ley trajo ese estilo montielero tan caro a nuestros sentimientos. Con una ejecución impecable, deleitaron a la concurrencia con temas como “Soy el Paraná” y “Cañada Porá”. Por su parte, los misioneros de Che Roga aportaron lo suyo con un recorrido por los chamamés más populares que el público no dudó en acompañar.


Los grandes momentos: Tradición y Memoria
Uno de los puntos más altos de la noche llegó de la mano de Manuel Cruz y Su Cuarteto Estampa. Con un estilo montielero marcado y una fuerza arrolladora, descollaron de principio a fin. Fue, sin dudas, una ovación para el «chamamé auténtico y tradicional» que sigue más vivo que nunca.


El Ballet Oficial, orgullo de esta fiesta, volvió a cautivar con un despliegue coreográfico de excelencia, rindiendo un sentido homenaje a «El Mensú», Ramón Ayala. Poco después, el escenario recibió a Santiago «Bocha» Sheridan. El público explotó en sapucay y vítores, coreando cada una de sus letras que calan hondo. El cierre de su actuación fue un momento de piel de gallina: los acordes de “Flores del Alma” resonaron en memoria de los músicos que perdieron la vida en la tragedia de Bella Vista hace 36 años. Un nudo en la garganta y un aplauso que llegó hasta el río.




El broche de oro de la velada lo puso Nahuel Pennisi. El artista, ya adoptado por el sentimiento correntino, ejecutó un repertorio amplio y demostró una conexión única con la gente, recibiendo un afecto que se sintió recíproco en cada rincón del Cocomarola.

Voces de la Fiesta
Entre bastidores, el reconocimiento a la organización fue moneda corriente. Mario Tessare, de Gente de Ley, destacó el acierto de la grilla: «Se tuvo en cuenta horarios accesibles para todo el público», señaló, subrayando que «Capital y Mburucuyá son los escenarios donde todos queremos estar».



Desde el ámbito oficial, el viceintendente capitalino Ariel Báez celebró el posicionamiento de Corrientes como destino de turismo cultural: «Disfrutamos de poder ser embajadores de nuestra música». En sintonía, el intendente de Riachuelo, Nicolás Tejo, invitó a todos a la bailanta chamamecera del próximo fin de semana en su localidad, destacando el orgullo de ver a sus artistas en el escenario mayor.
Lo que viene: el tercer sapucay
La fiesta continúa para este domingo 18 se espera otra noche para el recuerdo. La grilla anuncia nombres de la talla de: Gustavo Miqueri y el Trébol de Ases; Cacho Espíndola y Paquito Aranda, Florencia de Pompert y Susy de Pompert Tupá, Iván Ruiz y Padularosa-Romero, la presencia internacional de Raíces y Arpegios del Paraguay.
19 hs. apertura de boleterías
20 hs. Inicio 35° Fiesta Nacional del Chamamé
21 hs. Inicio transmisión Canal Oficial de YouTube Gobierno de Corrientes
Además, ya se palpita la Bailanta del Puente Pexoa, programada para el 24 y 25 de enero, reafirmando que el chamamé es una fiesta que no termina, sino que se transforma en cada abrazo y cada baile.

