El ejemplar fue visto a pocos metros de la costanera. Recomiendan evitar el ingreso al agua y seguir medidas de prevención ante la presencia de fauna silvestre.
Aparición que generó alerta
La presencia de un yacaré en las costas de Itatí encendió la alerta entre vecinos, turistas y autoridades locales. El ejemplar fue observado en las últimas horas a pocos metros de la costanera, sobre el margen del río Paraná, en una zona frecuentada diariamente por personas que se acercan a la playa o al río para actividades recreativas.
Medios locales y vecinos difundieron imágenes y dieron aviso sobre la situación, solicitando precaución a quienes concurran al área, especialmente durante las jornadas de altas temperaturas, cuando aumenta la presencia de bañistas.
Un fenómeno habitual, pero que requiere cuidados
Especialistas recuerdan que la aparición de yacarés en zonas costeras no es un hecho excepcional, ya que se trata de una especie autóctona de los ríos y humedales de la región. Sin embargo, su cercanía a sectores urbanos o recreativos implica un riesgo potencial, sobre todo si el animal se siente amenazado o es provocado.
En estos casos, recomiendan no intentar espantarlo, tocarlo ni alimentarlo, ya que cualquier reacción inesperada puede derivar en situaciones peligrosas.
Qué hacer si se encuentra un yacaré
Ante el avistamiento de un yacaré, las recomendaciones básicas son:
Mantener distancia y evitar acercarse para tomar fotos o videos.
No ingresar al agua ni permitir que niños o mascotas lo hagan.
No arrojar objetos ni restos de comida.
Dar aviso a Prefectura Naval, Defensa Civil o autoridades municipales.
El yacaré suele evitar el contacto humano y, en la mayoría de los casos, se retira por sus propios medios si no es perturbado.
Precauciones al usar el río
Desde los organismos de seguridad y protección ambiental insistieron en la importancia de respetar la fauna silvestre y extremar cuidados al utilizar espacios naturales. Se recomienda ingresar al río solo en zonas habilitadas, evitar nadar al amanecer o al atardecer —momentos de mayor actividad de estos animales— y prestar atención a cualquier señal de advertencia.
Mientras se monitorea la situación, las autoridades piden prudencia y responsabilidad para prevenir incidentes y garantizar la convivencia segura entre las personas y la fauna que habita naturalmente en la región.

