El Diputado provincial de La Libertad Avanza remarcó como ejes centrales de su labor legislativa la profundización del debate cultural en torno al rol del Estado, el orden fiscal y la calidad institucional, con el objetivo de instalar una mirada crítica sobre el gasto público, el déficit y el endeudamiento. Propuso revisar estructuras y privilegios de la política, y remarcó que buscará consolidar una voz liberal coherente en los debates, especialmente en materia presupuestaria, orientada a la responsabilidad fiscal y a la reducción de la carga sobre los contribuyentes.

El Diputado provincial de La Libertad Avanza, entrevistado por EL LIBERTADOR, indicó que la «batalla cultural» en Corrientes comenzó a manifestarse con mayor claridad. Destacó el surgimiento del debate sobre el rol del Estado, el gasto público y el déficit a las que señaló como «antes incuestionables».
Indicó que la apertura de estos temas en la agenda pública constituye un avance y planteó que su objetivo es profundizarlo desde la Legislatura mediante discusiones directas, con datos concretos y explicaciones claras sobre el impacto de las decisiones políticas en la vida cotidiana de la ciudadanía.
En cuanto a la agenda legislativa, identificó tres ejes prioritarios: el orden fiscal, la calidad del Estado y las condiciones para producir y trabajar. En ese marco, subrayó el deber de revisar el gasto público, el déficit y el endeudamiento, así como las estructuras y programas estatales que no generan valor social.
La batalla cultural es el punto central de su compromiso político. En este inicio de su labor legislativa, ¿qué balance hace de ese debate en Corrientes y cómo proyecta profundizarlo desde la Legislatura hacia 2026?
– La batalla cultural en Corrientes recién empieza a darse con claridad. Durante muchos años, determinadas ideas se asumieron como verdades indiscutibles: que el Estado siempre tiene que crecer, que el gasto público no tiene límites, que el déficit es un problema abstracto y no algo que paga la gente. Hoy ese debate empieza a abrirse, y eso ya es un avance.
Desde la Legislatura voy a trabajar para profundizarlo con hechos concretos: dando discusiones incómodas, poniendo números sobre la mesa y explicando cómo cada decisión política impacta en la vida cotidiana de los correntinos. La batalla cultural no es un eslogan, es recuperar el sentido común, la responsabilidad fiscal, el respeto por el contribuyente y la centralidad de la libertad. En 2026, el objetivo es que esas ideas dejen de ser marginales y empiecen a ordenar la agenda pública provincial.
PRIORIDADES
En este inicio de trabajo parlamentario, ¿qué temas considera prioritarios instalar en la agenda legislativa y por qué entiende que son relevantes para Corrientes?
– Hay tres ejes centrales. Primero, el orden fiscal: discutir seriamente el gasto público, el déficit y el endeudamiento, porque no hay desarrollo posible sin cuentas ordenadas. Segundo, la calidad del Estado: revisar estructuras, programas y privilegios que no generan valor para la sociedad. Y tercero, las condiciones para producir y trabajar: menos trabas, menos impuestos distorsivos y más previsibilidad.
Corrientes tiene un enorme potencial productivo, pero está atrapada en un esquema donde el Estado muchas veces estorba más de lo que ayuda. Instalar estos temas es relevante, porque sin un cambio de enfoque no hay futuro posible para la provincia.
Desburocratizar

El legislador subrayó que Corrientes posee un importante potencial productivo que se ve limitado por un esquema estatal que impone trabas, impuestos distorsivos y falta de previsibilidad.
«Sin cuentas ordenadas, no hay desarrollo»
Desde su identidad liberal, ¿qué debates considera meritorio abrir en la Legislatura para fortalecer la calidad institucional y el funcionamiento del Estado provincial?
– Es imprescindible abrir el debate sobre los límites del poder político. Eso implica discutir transparencia, reglas claras, respeto por la Constitución y por los procedimientos, y terminar con la discrecionalidad como forma habitual de gobierno.
También es necesario revisar el sistema de privilegios de la política, los regímenes especiales y la falta de evaluación de las políticas públicas. Un Estado que no se controla a sí mismo termina alejándose de la gente. Fortalecer la calidad institucional es garantizar que las reglas sean iguales para todos y que el Estado esté al servicio del ciudadano, no de la dirigencia.
LIBERAR LA PRODUCCIÓN. El legislador remarcó el deber de fortalecer la transparencia y el respeto por las reglas, y generar mejores condiciones con menos trabas e impuestos.
Caíto dixit
«Durante muchos años, determinadas ideas se asumieron como verdades indiscutibles»
«La batalla cultural no es un eslogan, es recuperar el sentido común»
«Es imprescindible abrir el debate sobre los límites del poder político»
«Un Estado que no se controla a sí mismo termina alejándose de la gente»
«Bajar impuestos y aliviar la carga sobre quienes producen y trabajan debe ser una tarea permanente»

