Defensa Civil confirma que 23 camiones para bomberos ya están operativos y se avanza en convenios aéreos ante el inminente fenómeno la Niña -débil-, que proyecta sequía.
03-POLITICA-9Bruno Lovinson, coordinador de Defensa Civil de la Provincia, brindó a EL LIBERTADOR un panorama detallado sobre la situación hídrica y las estrategias de prevención implementadas de cara a la temporada estival.
Aunque la región transita aún por los coletazos de las inundaciones, el foco se pone rápidamente en el riesgo de incendios rurales y forestales, ya que se proyecta el ingreso a una fase de «Niña débil» que indicaría un período de sequías.
La Provincia ha avanzado significativamente en la puesta a punto de los medios terrestres para combatir focos ígneos. Lovinson confirmó que los camiones que se encontraban previamente resguardados en el Regimiento Nº 9, esperando la documentación de importación, han sido entregados en su totalidad a las asociaciones de bomberos. En total, se distribuyeron 23 vehículos, además de otros camiones de refuerzo destinados a las brigadas de incendio. El funcionario aseguró que, actualmente, «esos vehículos están todos operativos, están trabajando».
Respecto a los medios aéreos (avionetas y helicópteros), elementos cruciales en la lucha contra grandes siniestros, Lovinson explicó que su disponibilidad se gestiona mediante el alquiler de horas de prestación de servicio a través de un proceso de licitación. La contratación se lleva a cabo cuando la información disponible indica una «temporada alta de incendio forestal o rurales».
El coordinador destacó que, si bien la formalización administrativa se realiza en función de la temporada alta, existen aviones disponibles en Corrientes con convenios preexistentes que permiten su operación inmediata en caso de emergencia. Estos convenios «no requieren trámite administrativo más que después simplemente el pago de las horas». Adicionalmente, Defensa Civil ha fortalecido la cooperación interprovincial, trabajando con convenios jurisdiccionales como Córdoba para el préstamo o comodato de medios aéreos si Corrientes los requiere.
En cuanto a la coyuntura hídrica, la situación tiende a mejorar lentamente. El Riachuelo ha salido de la emergencia, lo que implica que ya no hay evacuados en San Luis del Palmar. La zona rural también está «empezando a mejorar despacito».
Sin embargo, el río Santa Lucía aún mantiene un registro importante, generando algunos evacuados en la zona de San Roque. Defensa Civil confía en que si la presente semana no registra precipitaciones significativas, comenzarán a evidenciarse mejorías también en esa localidad.
La inestabilidad climática reciente, manifestada en la tormenta del sábado y domingo pasados, dejó daños materiales, incluyendo «voladuras de techo» en la zona de Empedrado Limpio. Estos casos fueron relevados y están siendo asistidos por los equipos de Emergencia.
MÁS AGUA
Consultado sobre la persistente problemática de las inundaciones y la construcción en áreas de riesgo, Lovinson fue enfático en las recomendaciones emitidas a los municipios. El organismo indica permanentemente cuáles son las zonas netamente vulnerables, información que está respaldada por la planimetría catastral y que los gobiernos locales poseen.
El coordinador subrayó que la decisión de construir, rellenar o no rellenar zonas bajas ya corresponde a la política de cada municipio. No obstante, advirtió que la ausencia de una «planificación correcta» termina «incurriendo en este tipo de emergencias» de índole de inundación. Esta información, que indica los sectores más vulnerables, está disponible para todos los terrenos y municipios.
Se espera que el trimestral de enero, febrero y marzo ofrezca mayores detalles sobre la intensidad de la fase de sequía que se avecina.

