En una jornada centrada en la agenda social y la articulación institucional, el gobernador Juan Pablo Valdés visitó las instalaciones del Pequeño Cottolengo Don Orione. El encuentro buscó fortalecer los lazos entre el Estado y las organizaciones que brindan contención a los sectores más desprotegidos de la provincia.
La recepción oficial estuvo a cargo del Padre Claudio Muñoz , Rector del Santuario de Nuestra Señora de Itatí, quien dio la bienvenida a la comitiva y destacó la importancia de la presencia gubernamental en el territorio.

Un diagnóstico de la situación actual
Durante la recorrida, Valdés encabezó una reunión de trabajo con el equipo de conducción del Cottolengo. El objetivo principal fue realizar un relevamiento detallado de la realidad que atraviesa la institución, que hoy brinda hogar y atención especializada a 37 residentes.
Las autoridades del centro expusieron las necesidades más urgentes, haciendo hincapié en los desafíos logísticos y económicos que enfrentan para sostener una atención de calidad en el contexto actual.
Trabajo articulado
El Gobernador no estuvo solo en su visita; la presencia del intendente local, Francisco Romero, y de su equipo municipal, subrayó un mensaje de unidad política detrás de la causa social. Esta colaboración entre Provincia y Municipio se perfila como el eje central para canalizar soluciones rápidas a las demandas planteadas.
«Valoramos su interés en nuestra situación y esperamos que podamos contar con su apoyo para seguir adelante. Su visita nos ha dado un impulso importante en estos momentos difíciles», expresaron desde la conducción de la institución.
Esperanza y continuidad
La jornada concluyó con un clima de optimismo por parte de la comunidad religiosa y el equipo de salud del Cottolengo. Tras el diálogo abierto con los funcionarios, el personal mantiene la expectativa de que este acercamiento se traduzca en un apoyo constante y efectivo que garantice la dignidad y el bienestar de cada uno de los residentes que habitan el hogar.

