La Central Hidroeléctrica Yacyretá inició este lunes la apertura de las compuertas de su vertedero principal con el propósito de atenuar los efectos del severo incremento en el caudal del río Paraná. La maniobra responde al ingreso de una masa de agua extraordinaria impulsada por intensas precipitaciones asociadas al fenómeno climático de El Niño y por las crecidas registradas en las cuencas superiores. Según reportó el Departamento Técnico de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), el flujo afluente en la zona de la represa alcanzó aproximadamente los 28.000 metros cúbicos por segundo (m³/s), mantenidos en tendencia ascendente para las próximas jornadas.
El repunte del caudal proviene fundamentalmente de la cuenca del río Iguazú, donde el nivel de lluvias superó en cinco veces las estimaciones meteorológicas iniciales. Esta situación provocó que el volumen del Iguazú saltara de 1.500 m³/s a 9.000 m³/s en menos de 48 horas. Al sumarse a los 19.000 m³/s descargados por la represa de Itaipú, la masa hídrica total confluente hacia Yacyretá consolidó la marca de 28.000 m³/s. El impacto del fenómeno obligó también a suspender el ingreso de visitantes al Parque Nacional Cataratas del Iguazú, donde el caudal superó los 12.000 m³/s por sus 275 saltos, valor que representa casi nueve veces su promedio habitual. En simultáneo, las centrales paraguayas de Itaipú y Acaray debieron habilitar sus propios vertederos para gestionar la masa líquida.
El impacto del «Súper El Niño» y la física de una represa de llanura
Los informes técnicos elaborados por la EBY precisan que el escenario actual se encuadra en el fenómeno conocido como «Súper El Niño». Los análisis meteorológicos indican casi un 100% de probabilidad de que estas condiciones persistirán durante lo que resta de 2026 y se prolongarán hasta los primeros meses de 2027, provocando precipitaciones muy superiores a las normales en el sur de Brasil, Paraguay y el Noreste Argentino (NEA). En este contexto, se prevé que el caudal afluente del río Paraná pueda llegar a duplicar su promedio histórico.
Para administrar volúmenes de agua que sobrepasan la capacidad de procesamiento de sus turbinas, la represa utiliza sus vertederos como «válvulas de escape» estructurales. Estas maniobras no buscan alterar el curso natural, sino suavizar los picos de la crecida, regular el flujo y reducir el riesgo para las comunidades situadas aguas abajo.
Desde la Entidad Binacional se brindaron además precisiones sobre el comportamiento hidroeléctrico de Yacyretá al tratarse de una central de llanura. Las crecidas extraordinarias elevan el nivel del cauce aguas abajo, lo que reduce el denominado «salto neto» —la diferencia de altura entre el embalse y el río—. Esta disminución de altura reduce la eficiencia con la que las turbinas convierten el flujo en energía, provocando que se genere menor cantidad de electricidad por cada metro cúbico de agua que circula por la usina.
Prevención en la costa de Corrientes y aclaración a la comunidad
Frente a la inquietud de los pobladores de las zonas costeras, el jefe del Departamento Técnico de la Margen Derecha, Ronnie Ayala, aclaró de manera enfática que las inundaciones no son provocadas por la apertura de las compuertas de la usina. El especialista subrayó que se trata de un evento natural atenuado por la infraestructura y que, aun si la represa no existiera, el fenómeno natural generaría el mismo nivel de impacto o incluso consecuencias de mayor gravedad.
El área de Hidrología de la central mantiene un sistema de monitoreo continuo para emitir alertas tempranas con varios días de anticipación a las autoridades civiles y a las poblaciones vulnerables. Como respuesta institucional ante el panorama hídrico, en la provincia de Corrientes se amplió el plan de contingencia provincial «anti-Niño» y se dispuso la adecuación de la red hospitalaria y de asistencia técnica para proteger a los sectores ribereños ante el avance del río.

