Una agente de la Dirección de Tránsito de la Municipalidad de Corrientes, Carmen Sánchez, salvó la vida de una beba de un año y cuatro meses que se ahogaba tras comer un bizcocho. El hecho ocurrió el domingo por la noche, mientras cumplía funciones en la zona de La Unidad.
Sánchez, con 28 años de servicio, contó a una radio correntina que una pareja pidió ayuda desesperada porque su hija no podía respirar. “La subí al móvil, la puse boca abajo entre mis piernas y avisé al Cuerpo de Radio para abrir el paso al hospital”, relató.
Mientras se dirigían al Hospital Pediátrico, realizó maniobras de reanimación hasta que la niña expulsó una flema y restos de comida. “Fue un alivio enorme”, expresó la inspectora.
“Mi instinto de madre jugó un papel importante para reaccionar así”, comentó. Destacó además el apoyo de sus compañeros para llegar en pocos minutos al centro de salud.
Sánchez afirmó que nunca había vivido una situación similar. “En ese momento, la nena era mi hija. Me propuse que llegara bien al hospital y gracias a Dios sucedió”, dijo emocionada.

