En el corazón de Corrientes, floreció un proyecto que se convirtió en un punto de encuentro esencial para la órbita musical. Nacido de la necesidad de un lugar de práctica, aprendizaje e intercambio, se ha expandido hasta consolidarse como un nodo vital para la profesionalización de DJ en el Nordeste, con miras a replicar su éxito en Chaco, Formosa y Misiones.
Club del Sync fue concebido por dos productores apasionados por la electrónica, Beto Cabrera y Leo Telier, quienes inicialmente buscaban un lugar para mezclar y experimentar. «Comenzamos juntándonos todos los miércoles en casa, la idea era extenderse, mezclar un poco con los aparatos y pasar música,» comentó Leo Telier a EL LIBERTADOR. Lo que comenzó como un encuentro entre amigos, rápidamente evolucionó.
«Los chicos del Espacio Mariño nos dijeron: ‘¿Por qué no lo abren para el público?’ Y dijimos, ‘Bueno, vamos a poner un nombre’. Al momento de describir de dónde proviene el nombre, Telier explicó que Sync, que significa sincronizar y hace referencia a un botón clave en los controladores de DJ que permite ajustar el ritmo de dos pistas, simbolizando la unión y el flujo que buscaban para la comunidad.
FORMACIÓN
Lo que distingue a Club del Sync y lo hace indispensable en la región es su modelo de apertura total. Funciona como un ciclo libre y gratuito en el Espacio Mariño, Santa Fe 847, donde cualquier persona, sin importar su edad o nivel de conocimiento, puede acercarse a aprender, practicar o simplemente curiosear en el arte del deejaying. «La primicia era que quien quiera aprender a mezclar podía venir. Nosotros les mostrábamos, les enseñábamos», explicó Telier, destacando que Beto Cabrera se enfoca más en lo artístico y él en la producción y organización.
Este espacio único cumple un rol formativo crucial al abordar dos públicos. A los principiantes y curiosos, quienes tienen un tiempo asignado para probar un controlador por primera vez, sin necesidad de poseer equipo propio. Y también se enfoca en dJs avanzados y productores para que también pueden practicar, probar sus propias producciones y medir la reacción del público, vital para el desarrollo artístico.
Para fomentar el espacio y la accesibilidad para aquellos que recién están iniciando, Club ha recibido donaciones de equipos profesionales de alto costo por parte de la comunidad, un claro indicio de la valoración positiva que se le otorga al proyecto. «Nos agradecen, nos dicen que es muy importante el espacio porque no hay lugares así de libres y gratuitos donde uno pueda aprender desde cero o pueda ir a practicar sin tener ningún equipo o controlador, ni computadora, ni pendrive», detalló en relación a la gratitud que sienten quienes se acercan a compartir.
El ciclo se complementa con el visionado de películas, documentales y también con la realización de charlas con referentes del género donde se pueden acercar todos aquellos interesados. Además, al ser un encuentro entre pares, se da lugar a las devoluciones entre aquellos más experimentados o los aficionados más instruidos con quienes desde la experimentación y el juego adquieren conocimientos al manejar los equipos o tras las escucha de quienes ya desarrollaron una identidad sonora fuerte.
EXPASIÓN
Los fundadores reconocieron que, al no existir en la región un lugar con «todos estos condimentos o atractivos» para la música electrónica, la expansión es una meta natural y necesaria. «Lo que empezamos a proponernos es básicamente empezar a tratar de llegar a otras ciudades». Tras una incursión exitosa en Resistencia, Chaco, la visión ahora se centra en crear un circuito de música electrónica en el NEA que incluya a Formosa y Misiones. El objetivo es que los DJ que emergen en Club del Sync puedan tener la oportunidad de tocar en eventos y darse a conocer en otras provincias, construyendo así una sólida red profesional regional.

