La Fundación Manos Correntinas, una iniciativa que lleva más de 40 años visibilizando el trabajo de productores y artesanos del monte correntino, avanza ahora con un ambicioso proyecto orientado a “exportar” la cultura del Litoral al mundo, más allá de la promoción local de productos artesanales.
La idea, tal como la explican sus referentes, parte de una visión amplia sobre la riqueza cultural de la región: “No queremos que esto sea Disney, pero buscamos mostrar todo lo que tenemos los correntinos”, dijo una de las integrantes de la comisión directiva acerca de la propuesta de transformar el espacio en una gran vidriera cultural para visitantes y audiencias globales.
Con el paso del tiempo, el proyecto pasó de ser simplemente un punto de encuentro y comercialización para artesanos de Mercedes y zonas aledañas a convertirse en un centro que promueve tanto las técnicas tradicionales como la identidad cultural de la región. Hoy, la fundación trabaja en revalorizar saberes ancestrales y productos elaborados con materiales locales como espartillo, palma y fibras de ysipó, incorporando también diseños inspirados en la flora, la fauna y las costumbres del Litoral.

El auge de las redes sociales y la conectividad digital abrió nuevas posibilidades para estas iniciativas, permitiendo que artesanos y productores no dependan únicamente de ventas presenciales. La fundación busca aprovechar estas herramientas para difundir y posicionar la cultura correntina en mercados más amplios, manteniendo al mismo tiempo el compromiso con las técnicas y tradiciones que definen la identidad regional.
En términos prácticos, los visitantes que se acerquen al espacio encontrarán una muestra representativa del trabajo artesanal correntino: canastos tejidos, indumentaria, muebles y objetos utilitarios elaborados con materias primas propias del monte, así como piezas que resaltan elementos autóctonos como el carpincho, motivos guaraníes y referencias a la vida natural de la región.

