Lo que parecía un robo millonario más, terminó revelando una historia de confianza y traición. La policía de Santo Tomé esclareció este jueves el asalto que sufrió un conocido empresario de la ciudad durante la pasada Nochebuena, y la sorpresa fue mayúscula: el ladrón no era un extraño, sino alguien que conocía la casa como la palma de su mano.
La investigación, llevada a cabo por la Comisaría Segunda, avanzó rápido y culminó hoy con una serie de allanamientos simultáneos. El operativo fue un éxito y terminó con dos detenidos y la recuperación de gran parte del botín, que ya había empezado a gastarse en lujos y deudas.
La plata en la bolsa y el «shopping»
Al entrar en uno de los domicilios marcados, los investigadores encontraron lo que buscaban: una bolsa escondida con 10 millones de pesos en efectivo. Todo indica que son parte de los billetes que se llevaron de la casa del comerciante el 24 de diciembre.
Pero el dinero no estaba quieto. Los acusados no perdieron el tiempo y salieron de compras por la ciudad. La policía secuestró tres motos 0km (dos de 250 cc y una de 125 cc) que habrían comprado en una agencia local con la plata del robo. También se incautaron de un auto, y el detalle es clave: se supo que el acusado fue a la concesionaria y canceló de un solo pago las cuotas que debía del vehículo.

El enemigo en casa
El dato que más indigna a las víctimas es quién estaba detrás del plan. El principal detenido es un hombre de unos 30 años, muy allegado a la familia y amigo íntimo del hijo del empresario.
No necesitó forzar nada ni adivinar: gracias a esa amistad, conocía todos los movimientos de la casa y sabía exactamente cuándo actuar y dónde buscar.
¿Cuánto se llevaron?
Aunque la aparición de los 10 millones y los vehículos es un gran avance, todavía faltan piezas en el rompecabezas. Se estima que el robo total fue mucho mayor: las versiones hablan de una cifra que oscila entre los 37 y los 50 millones de pesos.
Mientras la justicia avanza con las indagatorias, en Santo Tomé no se habla de otra cosa que de la «traición navideña» que le costó millones a una familia trabajadora.
FUENTE: DIGITAL SANTO TOMÉ

