Una jornada de pesca terminó en tragedia este jueves por la noche en el río Paraná. Un hombre murió luego de que la lancha en la que navegaba junto a dos acompañantes fuera arrollada por un convoy de barcazas de gran porte. El siniestro se produjo en una zona de intenso tráfico fluvial, agravado por la oscuridad y un desperfecto mecánico que dejó a las víctimas en una situación de total vulnerabilidad.
Según los primeros reportes de la Prefectura Naval Argentina, el incidente se registró en las inmediaciones de la Isla Noguera. Los tres pescadores se dirigían de regreso hacia una guardería náutica en la localidad de Barranqueras, Chaco, cuando el motor de su embarcación sufrió una falla técnica.
Sin propulsión, la lancha quedó varada en medio del canal principal de navegación, una «autopista» fluvial donde circulan buques de gran calado. La falta de visibilidad nocturna impidió que el capitán del convoy divisara a la pequeña embarcación a tiempo para realizar una maniobra evasiva.
Tras un operativo de búsqueda en la zona, el cuerpo de la víctima fue hallado horas más tarde a orillas de la Isla Noguera, junto a los restos de la lancha siniestrada.
La Prefectura Naval ha iniciado las actuaciones legales correspondientes para determinar si existió negligencia por parte del convoy o si la lancha contaba con las medidas de seguridad y señalización lumínica obligatorias para la navegación nocturna. Por el momento, la causa permanece bajo investigación judicial para establecer las responsabilidades penales del hecho.

