Un hombre fue enviado a la Unidad Penal N° 6 de Corrientes con prisión preventiva sin plazo luego de haber incumplido en 26 oportunidades la orden judicial que le prohibía acercarse a su ex pareja. La medida fue impulsada por el fiscal Pablo Sosa y dispuesta por la jueza de Garantías María Agostina Falcione.
El imputado no solo violó sistemáticamente la restricción de acercamiento —que emanaba del fuero civil— sino que además cometió amenazas, amenazas con arma y robo simple, todos delitos que concurren en forma real con las reiteradas desobediencias.
Fue esa acumulación de conductas la que llevó al fiscal Sosa a solicitar la medida de coerción más gravosa disponible, más allá de que el delito de desobediencia tiene una escala penal relativamente baja. El argumento central fue el desprecio sistemático del imputado hacia las decisiones judiciales dictadas para proteger a la víctima.
La jueza Falcione hizo lugar al pedido y dispuso además que la Oficina Judicial notifique la resolución al Registro Nacional de Reincidencia y al Anteper, la División de Antecedentes Personales de la Policía de la Provincia. El imputado está representado por el defensor oficial penal N° 1, Roberto Gil Iglesias.

