En Ituzaingó, la Policía Rural realizaba una recorrida a caballo dentro del establecimiento «Riche» cuando sorprendió a tres hombres dentro del campo con palas, baldes y mochilas.

Al parecer ingresaron sin autorización para buscar miñocas (lombrices que se venden para la pesca). Además de violar la propiedad ajena, dejan decenas de pozos abiertos que se convierten en un verdadero peligro.
Los tres fueron demorados y trasladados a la dependencia policial, donde se iniciaron actuaciones por una presunta infracción al Código de Faltas.
Cuidar el campo también es respetar a quien vive y trabaja de él. Porque el daño que deja un pozo mal hecho puede durar mucho más que la búsqueda de una simple miñoca.

