En la quinta noche de la 35 Fiesta Nacional del Chamamé, Soledad Pastorutti se llevó la ovación de la multitud con las interpretaciones de chamamé.
Antes de subir al escenario, la artista brindó una conferencia de prensa donde definió al género como una conexión espiritual que solo el tiempo permite comprender en su totalidad.
Para la santafesina, el chamamé no es una categoría estética; es una experiencia: “Viste lo que te hace el chamamé”, comenzó diciendo Soledad.
“Te hace llorar, te toca las fibras más íntimas. Yo sé que es algo muy dicho, pero el chamamé es casi un rezo”, afirmó con contundencia.
Con esta frase, Pastorutti elevó el género por encima del entretenimiento festivalero, situándolo en el plano de la fe y la oración. Para ella, cada nota es una plegaria y cada letra una confesión que resuena en el pecho de quien escucha.
Soledad mencionó su profunda emoción al escuchar clásicos como “Juancito de la Ribera”, la emblemática obra de Mario Millán Medina.
“Yo no puedo dejar de emocionarme con esas letras, con esa verdad”, confesó. “Es una verdad que solamente entiende la gente que ya tiene unos años de vida”, explicó.





