Sucedió al mediodía de este domingo en la conocida «ruta de la muerte» en Santo Tomé. Bomberos Voluntarios acudieron al rescate de un conductor que perdió el control de su vehículo tras un problema mecánico. Solo se registraron daños materiales.
Un llamado de alerta de un viajero que circulaba por la zona movilizó este domingo 4 de enero a los rescatistas. El aviso daba cuenta de un siniestro vial ocurrido en un punto estratégico y siempre transitado de la región: el empalme de la Ruta Nacional 14 y la Ruta Provincial 40.
De inmediato, una dotación de Bomberos Voluntarios de Santo Tomé partió hacia el lugar en un móvil de rescate. Al arribar, los servidores públicos se encontraron con un vehículo que había impactado violentamente contra la defensa metálica de la banquina.
Un problema mecánico como detonante
De acuerdo a las primeras pericias y el testimonio recogido en el sitio, el siniestro se habría originado por una falla técnica imprevisible: el reventón de una de las cubiertas delanteras. Debido a la velocidad del rodado y la brusquedad del incidente, al conductor le resultó imposible maniobrar para mantener el vehículo sobre la calzada, terminando su recorrido contra el guardarraíl.
Pese a la espectacularidad del impacto, desde el cuartel de Bomberos confirmaron que, afortunadamente, no hubo que lamentar víctimas ni heridos de gravedad, quedando el saldo del accidente reducido a importantes daños materiales.

El personal trabajó en el lugar para asegurar la zona y prevenir posibles incendios o nuevos choques, dada la ubicación crítica del siniestro. Poco después la circulación en el cruce de rutas volvió a la normalidad. Las autoridades pidieron precaución al transitar por esta vía y reiteraron la importancia de revisar el estado de los neumáticos antes de emprender viajes, especialmente en días de altas temperaturas como los actuales.
Fuente y fotos: Bomberos Voluntarios de Santo Tomé
