El Senado de la Nación Argentina aprobó en la madrugada de este jueves la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei, otorgándole media sanción al proyecto después de una sesión que se extendió por más de 12 horas y que estuvo marcada tanto por negociaciones parlamentarias intensas como por protestas multitudinarias en las calles del centro de Buenos Aires.
Con 42 votos a favor y 30 en contra, la Cámara alta dio el primer paso para un cambio profundo en el marco legal del trabajo en la Argentina. Ahora la iniciativa se trasladará a la Cámara de Diputados, donde se definirá su sanción definitiva durante el período de sesiones extraordinarias que termina el 27 de febrero, según informaron fuentes parlamentarias.
Qué se aprobó y qué cambia
El proyecto, que el Gobierno define como “modernización del mercado laboral”, propone modificaciones de gran alcance en la legislación laboral vigente, con el objetivo declarado de fomentar la creación de empleo formal y flexibilizar el empleo tradicional. Para los sectores oficiales, estas reformas son una respuesta a lo que consideran un sistema desactualizado, con alta litigiosidad y rigideces que desincentivan la contratación.
Para sindicatos y gran parte de la oposición, la reforma representa un retroceso de derechos laborales adquiridos. En el caso de esta sesión, todos los títulos principales del proyecto fueron aprobados en mayoría y no se tumbó ningún artículo clave por falta de votos.
Cómo votaron los senadores correntinos
Así votaron los senadores nacionales de Corrientes en la reforma laboral aprobada por el Senado el 12 de febrero de 2026:
- Eduardo Vischi (UCR): votó a favor de la reforma.
- Gabriela Valenzuela (UCR): votó a favor de la reforma.
- Carlos “Camau” Espínola (Provincias Unidas): votó a favor de la reforma.
Los tres representantes correntinos en la Cámara alta se alinearon con el oficialismo y respaldaron el proyecto en la votación en general, que concluyó con 42 votos a favor y 30 en contra para otorgar media sanción a la iniciativa.
Cambios y modificaciones
El oficialismo negoció y acordó alrededor de 28 modificaciones al texto con bloques aliados y gobernadores para lograr los votos necesarios.
Entre esos cambios estuvo, por ejemplo, el retiro del capítulo que proponía una reducción del impuesto a las ganancias para las sociedades, una de las reformas más cuestionadas por gobernadores provinciales.
También se hicieron ajustes en respuesta a reclamos de sectores sindicales y empresariales, como mantener la caja sindical con aportes obligatorios bajo ciertos topes.
Estas modificaciones no equivalieron a rechazar artículos completos, sino a modificar redacciones y contenidos para asegurar el apoyo de bancadas que sin esos cambios podían abstenerse o votar en contra.
Reducción Impuesto a las Ganancias ¿sí o no?
El proyecto original de reforma laboral incluía una reducción en la alícuota del Impuesto a las Ganancias que pagan las sociedades. Sin embargo, ese artículo fue eliminado del texto antes de la votación en el Senado, como parte de las negociaciones que el oficialismo mantuvo con gobernadores y bloques dialoguistas.
Las provincias advirtieron que una baja en Ganancias afectaría la masa de recursos coparticipables y condicionaron su acompañamiento a la reforma. De este modo, la media sanción aprobada por la Cámara alta no contempla ninguna modificación en el esquema vigente del impuesto para las empresas: Ganancias sigue existiendo y no sufrió cambios dentro de esta ley, capitulo 23.
1. Flexibilización del empleo
La iniciativa introduce cambios significativos en las condiciones de trabajo y contratación. Permite sistemas como los “bancos de horas”, donde las horas extras se compensan con tiempo libre en vez de pago adicional, siempre respetando descansos mínimos. También se habilitan nuevos mecanismos de contratación con reducciones de cargas sociales temporales para quienes generen empleo nuevo.
2. Indemnizaciones y despidos
La normativa aprobada recorta aspectos de la indemnización por despido, con el objetivo de abaratar los costos laborales para las empresas. Entre otras medidas, se propone restringir el cálculo tradicional de indemnizaciones y crear fondos específicos para financiar el pago de estas compensaciones.
3. Sindicato y negociación colectiva
El proyecto prioriza los acuerdos de empresa o regionales por sobre los convenios colectivos sectoriales, lo que reduce el peso consolidado de los sindicatos en la regulación de condiciones laborales. Pese a esto, se mantiene la cuota sindical obligatoria con topes y aportes patronales a obras sociales.
4. Derecho de huelga
La reforma establece servicios mínimos obligatorios durante las huelgas en sectores esenciales (con coberturas de hasta el 75%), lo que implica restricción de la capacidad de los trabajadores de paralizar completamente actividades en determinadas áreas.
5. Jornadas y régimen laboral
Se amplía la posibilidad de trabajar hasta 12 horas diarias bajo ciertos acuerdos, con descansos mínimos obligatorios. Esto representa una flexibilización respecto a la jornada estándar de 8 horas.
Reacciones y contexto social
La aprobación de la reforma no fue un hecho aislado en términos sociales. Sindicatos, organizaciones sociales y sectores de la oposición protagonizaron masivas protestas frente al Congreso, que derivaron en enfrentamientos con la policía, múltiples heridos y detenidos, reflejando el fuerte rechazo de amplios segmentos de la sociedad al corazón de la reforma.
Desde el Gobierno, en cambio, la medida fue celebrada como un hito histórico en la modernización del mercado laboral argentino y una herramienta para “generar empleo genuino y dinamizar la economía” tras décadas de legislación que, según sus argumentos, habría fomentado la informalidad y la litigiosidad.
La oposición, especialmente sectores del peronismo y la central obrera CGT, ha anunciado que podría recurrir a la Justicia si la Cámara de Diputados sanciona el texto, argumentando que vulnera derechos constitucionales de los trabajadores y abre la puerta a una precarización generalizada.
Qué sigue en el proceso legislativo
La media sanción en el Senado es un paso clave pero no definitivo: la reforma debe ser debatida en detalle en la Cámara de Diputados, donde cada artículo puede ser modificado, y luego, de sancionarse, pasar a la firma presidencial para convertirse en ley. El oficialismo aspira a concluir este trámite antes del final de febrero, en un contexto de fuerte presión política y social.
La reforma laboral aprobada en el Senado es, sin lugar a dudas, uno de los cambios más profundas al régimen laboral argentino en décadas, con implicancias directas sobre la relación entre empleadores, trabajadores y sindicatos, y con un intenso debate político y social abierto sobre su impacto real en el empleo y los derechos laborales del país.


