Por Noelia Irene Barrios
EL LIBERTADOR
La Punta San Sebastián o Ñarô debe ser, junto con el puente General Belgrano, uno de los espacios más fotografiados de la Costanera correntina. Hoy se cumplen 433 años del hecho que le dio su nombre más popular a este sitio que se convirtió en emblema de los atardeceres y punto habitual de encuentro entre enamorados y pescadores. Es por eso que, a modo de homenaje, estas son las cinco curiosidades sobre este lugar que todo vecino o visitante debe conocer.
1- ¿Por qué San Sebastián? Fue precisamente el 15 de febrero de 1593 cuando finalizaron las obras de la ermita dedicada a ese santo, cuarto patrono de la ciudad de Corrientes. El lugar fue la primera casa parroquial de Corrientes, hasta que terminó la edificación de la iglesia matriz, a principios del 1600.
En Evolución urbana y arquitectura de Corrientes, Tomo I, de Ramón Gutiérrez y Ángela Sánchez Negrette se señala que esta ermita fue la primera en construirse y que en un principio estaba dedicada a San Roque y San Sebastián. También se agrega que funcionó como tal hasta 1728 cuando ya estaba prácticamente abandonada.
2- En guaraní. Los aborígenes, primeros habitantes de la zona, llamaban a esta saliente Ñarô que significa «bravo». Esto se debió a que los guaraníes nombraban los elementos con topónimos. En ese sitio en particular, el nombre hace referencia a la fuerza que toma la corriente del Paraná y al hecho de esta formación de tierra que sobresale, la resiste. Ese es el nombre original de la punta.
3- No fue siempre así. Su actual aspecto se lo debemos al mismo arquitecto que diseñó la plaza Italia. En una entrevista del 2019, el arquitecto Gabriel Romero mencionó: «Esta estructura era la primera en la provincia que utilizó el hormigón armado y piezas prefabricadas. La obra es del arquitecto Enrique Pirchi, de finales de 1930 a principios del ’40, que también diseño las mismas estructuras para la plaza Italia».
De hecho, a principios de enero del 2019, un fuerte temporal derrumbó una de las famosas pérgolas, que luego fue reconstruida.
4- El viejo puerto. Allí estuvo el segundo puerto y la primera aduana de la ciudad, que funcionó desde mediados del 1600 y fines del 1800. Anteriormente, los fundadores que desembarcaron en la punta Arazaty notaron que ese lugar no tenía buena disposición geográfica para las embarcaciones. Por ello, decidieron el traslado a la punta Ñarô.
En un documento del Gobierno provincial se explica que, pese a que desde 1832 se dispuso la compra de otros terrenos para el funcionamiento de un nuevo espacio para el arribo de las embarcaciones, «el puerto continuó en la misma situación, fondeando los buques en la ensenada de San Sebastián, desembarcando la carga y pasajeros a carretas o embarcaciones menores hasta la costa propiamente dicha». Esto se mantuvo así hasta 1876.
5- Lugar de defensa. En la Punta San Sebastián o Ñarô, también funcionó una pequeña batería para proteger a la ciudad de los posibles ataques de la armada española. Este lugar se denominó la Batería Bella Vista y fue emplazado hacia 1811. Contaba con pequeños cañones que fueron cruciales para repeler un ataque español de julio de ese año. Con la construcción de la Costanera, los restos de este lugar fueron sepultados.
Por todo eso y más, además de la belleza geográfica, se erige como uno de los mayores símbolos de la Capital provincial.



