Las Nacionales 2026 consolidaron a Corrientes como el epicentro de la genética bovina de América del Sur. Con más de mil animales y productores de países vecinos, el evento llegó en el momento más rentable de la ganadería argentina en los últimos 15 años. Se trata de un escenario paradigmático, al decir del propio titular de Agricultura de la Nación, que incluye apuestas colaterales como la de seducir a un grupo inversor para un frigorífico, entre otros proyectos en carpeta.
03-POLITICA-8Por Jaime Meza
Jefe de redacción
Hay semanas que valen por un año entero. Esta, en Riachuelo, fue una de ellas. Animales de cuatro razas, cabañas llegadas desde todos los rincones del país y delegaciones de Paraguay, Uruguay y Brasil confluyeron en la Sociedad Rural de Corrientes para Las Nacionales 2026. El telón lo corrió el gobernador Juan Pablo Valdés con una afirmación que no admite discusión: Corrientes es la tercera provincia ganadera de la Argentina, y cada vez le cuesta menos demostrarlo.

Los números del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) no mienten. Al 31 de diciembre de 2024, el rodeo nacional totalizó 51,6 millones de cabezas, una caída del 2,2 por ciento frente al año anterior, producto del efecto rezagado de la sequía histórica de 2022-2023. Pero mientras Buenos Aires, Córdoba, La Pampa y Santa Fe registraban caídas, Corrientes marcó la diferencia: su stock creció 3,5 por ciento, es decir, unas 154.500 cabezas adicionales. La categoría terneros fue la más llamativa, con un salto de 13 puntos porcentuales.
NÚMEROS EXPECTABLES
Dentro de ese stock, la provincia alberga aproximadamente 25.000 establecimientos ganaderos, la mayoría pequeños productores con menos de 300 cabezas. La ganadería bovina representa cerca del 40 por ciento del Producto Bruto Geográfico agropecuario provincial, una cifra que pone en contexto el peso político y económico de cada exposición, cada remate y cada toro que sube al ring.
Corrientes es una tierra ganadera, de tradición, trabajo y producción. Por ello, en citas como Las Nacionales, muchos coincidieron en que «los que todavía no han invertido acá están perdiendo el tiempo».

Fortalezas estructurales
Genética tropical: Braford, Brangus y Brahman son razas de adaptación subtropical. Corrientes, con su clima húmedo y pasturas naturales, ofrece condiciones ideales para el desarrollo de estas genéticas, que son exactamente las que demandan los mercados de Brasil, el Sudeste Asiático y el Medio Oriente.
Escala productiva: con 4,5 millones de cabezas, la provincia supera en stock a países enteros de la región. El rodeo de cría representa más de 2,7 millones de animales, produciendo más de 1 millón de terneros por año.
Infraestructura en expansión: el puerto de Ituzaingó, 18 parques industriales y las obras de energía y caminos rurales financiadas durante la gestión anterior y continuadas por Juan Pablo sientan las bases de la industrialización que viene.
Valdés, decidido
Llegó al poder en diciembre de 2025, y poco más de cinco meses después, Juan Pablo Valdés ya tiene una hoja de ruta clara para el sector que define la identidad correntina: más stock, más industria, más valor agregado dentro de la provincia.
Desde el arranque de su gestión, el mandatario puso énfasis en algo que históricamente fue el talón de Aquiles de Corrientes: la fuga de valor.

La provincia produce terneros de calidad excepcional, pero gran parte de ese capital bovino sale hacia Entre Ríos o Santa Fe para ser engordado y faenado allí, regresando luego como carne terminada. «La materia prima se termina yendo y vuelve ya faenada», reconoció el propio Valdés con una franqueza poco habitual en los discursos de gobierno. La solución que propone es audaz: instalar frigoríficos exportadores y feedlots propios en suelo correntino.
En esa línea, el Gobernador confirmó conversaciones activas con el grupo agropecuario Juramento, uno de los operadores integrados más importantes del Norte argentino, que opera sobre más de 114.000 hectáreas e incluye frigorífico propio y comercialización al exterior.
La apuesta sería un complejo de feedlot y faena directamente en Corrientes, un proyecto que transformaría la lógica productiva de toda la región.
Los desafíos
Industrialización incipiente: el principal cuello de botella sigue siendo la ausencia de frigoríficos exportadores a escala. Sin faena local, Corrientes exporta materia prima (terneros) y pierde el diferencial de valor agregado. La negociación con Juramento y otros inversores es, en ese sentido, la apuesta estratégica más importante del Gobierno de Valdés.
Minifundismo productivo: más de 20.000 de los 25.000 establecimientos ganaderos correntinos tienen menos de 300 cabezas. Son productores de subsistencia que requieren políticas específicas de financiamiento, asistencia técnica y acceso a mercados para dar el salto de calidad.
Vulnerabilidad climática: las sequías de 2022 y los incendios que arrasaron miles de hectáreas en años recientes son un recordatorio permanente de que la ganadería correntina opera en un entorno climático desafiante. Las inversiones en infraestructura hídrica y energía resultan cruciales para la resiliencia del sector.
Inversión provincial
Para sostener ese ambicioso salto industrial, Valdés apoya la estrategia en infraestructura concreta. La provincia cuenta con 18 parques industriales distribuidos en su territorio y dos puertos -Capital e Ituzaingó- como puertas de salida logística.
El puerto de la «Capital de la Energía», inaugurado a mediados de 2025 con una inversión íntegramente provincial, fue diseñado como multipropósito para articular la producción forestal, arrocera, yerbatera y ganadera con los mercados externos. Es el tipo de obra de infraestructura que convierte a una provincia productora de materias primas en una plataforma exportadora de verdad.
En paralelo, Juan Pablo anunció en febrero de 2026 un plan de relevamiento y ampliación del stock ganadero en todos los departamentos, articulado con el Ministerio de Producción provincial, el Inta y las sociedades rurales locales.
