Durante la tarde de ayer, una patrulla de la Comisaría Decimosexta Urbana realizaba recorridas de prevención cuando detectó una situación crítica en la intersección de Avenida Laprida y Pedro Laplace. Los agentes observaron a una mujer a bordo de un automóvil en estado de desesperación, quien trasladaba de urgencia a su hijo de un año debido a que el pequeño presentaba graves dificultades para respirar.
Accionar policial
Ante la emergencia, el Oficial Principal Puente, el Oficial Subayudante Carlos Zamora y el Sargento Gastón Ojeda actuaron de forma inmediata. Los efectivos procedieron al trasbordo de la madre y el niño al móvil policial para iniciar un traslado de urgencia hacia el centro de salud. Mientras tanto, notificaban la situación para coordinar el apoyo logístico necesario en el trayecto.
En el camino al nosocomio, los uniformados aplicaron maniobras de Reanimación Cardiopulmonar (RCP) sobre el menor. Gracias a este conocimiento técnico y a la rapidez del procedimiento, lograron reanimar y estabilizar al niño dentro del patrullero. Lograron mantener sus signos vitales mientras se coordinaba un cordón sanitario con otros móviles para agilizar el paso entre el tránsito.
Resultados positivos
El operativo culminó con éxito cuando el móvil arribó al Hospital Pediátrico Juan Pablo II, allí el personal médico recibió al pequeño con vida y en condiciones de estabilidad. Se procedió de inmediato a brindarle las atenciones profesionales correspondientes para completar su recuperación tras el cuadro de asfixia que casi le cuesta la vida.
Este accionar resalta la importancia de la capacitación en primeros auxilios dentro de la fuerza provincial. La intervención oportuna y decidida de los tres efectivos fue el factor determinante para evitar una tragedia.

