El Intendente del Parque Provincial Iberá analizó el éxito de la reintroducción del yaguareté, los protocolos de seguridad para el turismo y el complejo desafío de equilibrar el ecosistema frente al avance de las especies exóticas invasoras.
04-POLITICA-3En una mañana húmeda e inestable, Walter Drews, intendente del Parque Provincial Iberá, aceptó una charla con EL LIBERTADOR y detalló la gestión de la fauna en la gran reserva natural provincial.
El funcionario explicó la implementación de protocolos de seguridad para turistas ante el aumento de ejemplares de yaguareté reintroducidos en la región. Asimismo, destacó que la abundancia de presas naturales ha evitado ataques de grandes felinos al ganado doméstico local, entre otras cuestiones.
A continuación, el desarrollo de la conversación.
Se percibe un entusiasmo renovado al hablar de la fauna en los esteros, especialmente con la reaparición de especies emblemáticas. ¿Cómo se está gestionando hoy el uso público del parque ante esta nueva realidad?
-Estamos trabajando intensamente en el uso público, particularmente en el portal Laguna Iberá, bajo protocolos de guiado específicos para la presencia de yaguareté. El objetivo es establecer los cuidados necesarios ante el avistaje o cruce con grandes felinos como el yaguareté o el puma, pero también con especies como el chancho asilvestrado, que puede ser bastante peligroso si se siente acorralado. A diferencia de lo que ocurrió en su momento con el Parque Nacional, que debió cerrar sectores por la presencia de estos animales, nosotros en el Parque Provincial optamos por no cerrar y priorizar la capacitación de los guías de sitio para convivir con esta realidad.
REGISTRO
¿Cuál es el censo actual de yaguaretés en el territorio?
-Las cifras que manejamos a través del proyecto de reintroducción de Rewilding Argentina hablan de alrededor de 50 yaguaretés liberados en todos los esteros del Iberá. En lo que respecta a las áreas de uso público más concurridas, como el portal Laguna Iberá, tenemos identificados ejemplares con presencia casi constante, incluyendo una hembra que ronda en un radio de aproximadamente 30 kilómetros entre la laguna y la estancia El Socorro.
Recientemente se viralizaron imágenes de encuentros cercanos entre turistas y jaguares. ¿Existe un riesgo de que estos animales se vuelvan peligrosos al habituarse al contacto humano?
-Mire, cualquier especie en un ambiente natural puede ser peligrosa si invadimos su espacio o intentamos acorralarla, ya sea un ciervo de los pantanos o un yacaré. La mayoría de los animales buscan alejarse de la gente. Nuestra labor es enseñar al guía y al turista a respetar las sendas. Los senderos están limpios y son muy visibles; mientras uno no se salga de ellos, el riesgo es mínimo porque el animal lo ve a la distancia y uno puede tomar la precaución de quedarse quieto y respetar ese espacio. El peligro real comienza cuando alguien se sale del área delimitada hacia el pastizal, donde puede sorprender involuntariamente a un yaguareté, una serpiente yarará o una piara de chanchos.
En Misiones existen quejas frecuentes de ganaderos por ataques de yaguareté al ganado. ¿Ese conflicto se está replicando en Corrientes?
-Hasta el día de hoy, y a pesar de que hace dos o tres años que los yaguaretés ya caminan libremente desplazándose por todo el Iberá, no hemos detectado ataques sobre ganado vacuno u ovejas. Esto sucede porque, en las áreas donde están apareciendo, tienen una gran disponibilidad de presas naturales. Al ser un área protegida con mucha fauna disponible, el animal no necesita buscar alimento en los campos vecinos.
Usted mencionó a los pumas y a los chanchos asilvestrados. ¿Cómo es la convivencia con estas especies menos «célebres» pero presentes?
-Tenemos presencia de pumas monitoreados por cámaras trampa, generalmente en zonas aledañas a las de uso público. En cuanto a los chanchos, es un tema complejo. Están los pecaríes que son autóctonos, pero también tenemos el problema de los chanchos asilvestrados o cimarrones. Estos últimos, aunque desciendan de cerdos domésticos, recuperan en la naturaleza todas las características de fuerza y estructura del jabalí para poder sobrevivir y alimentarse.
Control de especies foráneas
¿Cómo se mantiene el equilibrio frente a especies exóticas invasoras como el jabalí o el ciervo axis?
-Contamos con un programa de control de exóticas en la reserva provincial. Trabajamos con estancias que tienen problemas de sobrepoblación de chanchos o ciervos axis, y lo gestionamos a través del ingreso controlado de cazadores para ir reduciendo esas poblaciones que compiten con nuestra fauna nativa.
Después de décadas de trabajo, ¿en qué estado se encuentran las poblaciones que históricamente fueron perseguidas, como el yacaré?
-La población de yacaré está en muy buen estado, fruto de 30 o 40 años de trabajo de prevención en las lagunas. Lo mismo ocurre con el ciervo de los pantanos y el carpincho. Todas estas especies, que en algún momento fueron diezmadas por la cacería, hoy se han recuperado notablemente y son parte fundamental del ecosistema que el turista viene a conocer.

