Las marcas Shell, Axion y Puma aumentaron 4,5 por ciento los precios de sus combustibles y se espera que en las próximas horas haga lo mismo YPF, en una medida que se adelanta a lo pautado con el Gobierno nacional ya que desde diciembre se venía concretando a mediados de mes.
Las cuatro compañías acordaron en noviembre el ingreso al programa Precios Justos, por el que se comprometieron a subas mensuales de 4 por ciento en una primera etapa y 4,5 por ciento en una segunda etapa que se extendía hasta este mes.
En consecuencia, el de ayer es el octavo incremento del año y el último pautado en el acuerdo original, por lo que se espera que el Ministerio de Economía a través de las secretarías de Comercio y de Energía convoquen a las petroleras para renegociar la continuidad para los próximos meses.
El convenio fue firmado por las empresas YPF, Pan American Energy (Axion), Raizen (Shell) y Trafigura (Puma), las que en conjunto dominan casi el 95 por ciento del mercado de combustibles.
En contacto con EL LIBERTADOR el empresario correntino, Carlos «Kakoto» Gold aseveró que la suba mencionada es insuficiente y que el costo del combustible está retrasado en un 20 por ciento. «Venimos atrasados con los precios y no sabemos cuánto más seguirá subiendo, teniendo en cuenta el proceso inflacionario que estamos sufriendo y las inversiones que debemos realizar quienes nos dedicamos a este rubro. Seguramente habrá nuevos encuentros con los pares para definir qué hacemos a mediano y largo plazo», puntualizó.
En junio, las petroleras intentaron abrir la discusión con el Gobierno para incrementar el tope de aumentos al menos a un 7 por ciento, debido al desfasaje experimentado respecto a la inflación que mide del Indec, lo cual fue rechazado oportunamente de plano por el ministro de Economía, Sergio Massa.
A los aumentos de las primeras petroleras, se espera que en las próximas horas se sume YPF con el incremento en sus estaciones de servicio ya que de mantenerse al margen debería responder al traspaso de demanda provocando un potencial problema de abastecimiento.
La semana pasada, el presidente de YPF, Pablo González defendió la política de precios de los combustibles que lleva adelante la empresa al señalar que todos los productos de la canasta por la cual se mide la inflación «aumentaron más que la nafta» y aseguró que lo que se recauda en los surtidores «se reinvierte en producción».
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