Como parte del plan de ordenamiento del parque automotor que busca reducir la «anarquía» en las calles, la Secretaría de Movilidad y Seguridad Ciudadana expuso los resultados de los últimos controles sorpresivos realizados en la ciudad. La cifra más impactante no es solo la cantidad de secuestros, sino el desinterés -o la imposibilidad legal- de los propietarios por recuperar sus unidades.
De un total de 600 motocicletas secuestradas durante el último periodo operativo, 150 unidades (el 25 por ciento) no fueron reclamadas. Según las autoridades, este fenómeno responde a una mezcla de situaciones que van desde el olvido administrativo hasta el delito.
«Seguramente quedarán ahí en base porque son robadas, porque tienen problemas dominiales o porque no les interesa sacar la moto», explicó Yamandú Barrios, titular del área, en diálogo con un medio radial.
El funcionario fue tajante al describir la situación actual del tránsito, calificando al parque de motocicletas como «muy anarquizado» y «muy irregular».
Sostuvo que los operativos, que se despliegan de forma aleatoria en puntos estratégicos, tienen como objetivo principal sanear la circulación.
Hasta la fecha, el resultado de estas intervenciones ha permitido sacar de circulación una gran cantidad de vehículos que no cumplen con los requisitos mínimos de seguridad o legalidad.
«Si no es ilegal, es irregular», sentenció Barrios, justificando la rigurosidad de los controles para proteger a los ciudadanos que sí cumplen con las normas.
Ante la acumulación de vehículos en los depósitos, el Municipio podría evaluar medidas de contingencia como la compactación y el remate público, herramientas que se activarán una vez cumplidos los plazos legales correspondientes.
Hacia un cambio cultural
El plan de Movilidad Urbana apunta a un cambio cultural profundo en la conducta de los conductores, por lo que el titular del área, Yamandú Barrios, se mostró optimista respecto a la continuidad de estas políticas de control y el impacto que tendrán a mediano plazo.
USO DEL CASCO
El principal objetivo es universalizar el uso de elementos de seguridad. «Hasta hace poco tiempo nomás, en la cara de los inspectores pasaba la gente sin casco», recordó el Secretario.
«Creo que en 2026, si nosotros seguimos con esta línea, vamos a lograr que en un altísimo porcentaje de la ciudad se respete la utilización obligatoria del casco y ese va a ser un paso gigante hacia adelante», sostuvo.
A pesar de las fricciones iniciales, desde la Secretaría destacan un creciente agradecimiento por parte de automovilistas y ciudadanos que cumplen las reglas, quienes ven en estos operativos una forma de garantizar la equidad y la seguridad en la vía pública.

