El correntino Lautaro Midón ilusionó con un arranque sólido, pero el peruano Gonzalo Bueno reaccionó con autoridad, elevó su nivel de manera contundente y dio vuelta el partido para meterse en la final del Challenger 75 de Campinas, con un marcador de 5-7, 6-3 y 6-1.
El duelo enfrentó a dos de las promesas sudamericanas del circuito: Lautaro Midón y Gonzalo Bueno, cuarto y primer preclasificado respectivamente en el Challenger de Campinas 2026. El argentino llegaba tras una valiosa victoria ante Juan Pablo Varillas en cuartos, su primer triunfo ante el peruano, y con el objetivo de alcanzar una nueva final tras tres subcampeonatos en la categoría. Del otro lado, Bueno venía de una exigente remontada frente a Hernán Casanova y buscaba su sexta final Challenger, respaldado por una temporada en crecimiento que lo ubicó cerca del Top 200. El historial reciente entre ambos sumaba tensión a un duelo que prometía paridad.
Midón golpeó primero en un arranque intenso, imponiendo condiciones desde la devolución para quebrar de entrada. Aunque Bueno reaccionó y dispuso de tres chances para recuperar, el argentino sostuvo con carácter y validó la ventaja. El desarrollo se volvió cambiante: el peruano logró igualar, pero Midón volvió a tomar la iniciativa con un tenis más agresivo. Cuando parecía que podía cerrarlo con su saque, cedió ante la presión de su rival, que recuperó el quiebre. Sin embargo, el argentino respondió de inmediato, volvió a golpear desde el resto y ganó el primer set por 7-5.
Tras ceder el primer parcial, Bueno elevó notablemente su nivel y tomó el control del partido con un tenis sólido y efectivo. Impecable con el servicio, sin ceder puntos en los primeros turnos, y muy agresivo desde la devolución, el peruano encadenó dos quiebres consecutivos y se disparó rápidamente 5-0, tras ganar 20 de los primeros 23 puntos. Midón logró descontar con un break en el séptimo game, pero no consiguió sostener la reacción. Con autoridad y sin fisuras, Bueno administró la ventaja y cerró el set por 6-3 para igualar el encuentro.
La manga decisiva fue un monólogo de Bueno, que capitalizó el envión anímico del segundo set y no dejó margen para la reacción. Midón logró sostener su primer turno de servicio, pero a partir de allí el dominio fue absoluto del peruano. Más firme desde la devolución y muy sólido con el saque, el máximo favorito encadenó tres quiebres consecutivos y desbordó por completo al argentino. Sin fisuras y con total autoridad, Bueno sentenció el encuentro con un contundente 6-1 para meterse en la final de Campinas.
El camino hacia el título se definirá este domingo 12 de abril, donde Gonzalo Bueno se enfrentará al brasileño Gustavo Heide, vencedor en la otra semifinal de su compatriota Pedro Boscardin Dias, por 7-6 (1) y 6-2.

