La Selección Argentina derrotó este lunes por 2-0 a su par de Austria en el imponente AT&T Stadium de Dallas, Estados Unidos, en un encuentro correspondiente a la segunda fecha del Grupo J de la Copa del Mundo 2026. Ante una multitud que colmó el recinto, el combinado dirigido por Lionel Scaloni obtuvo una victoria clave que le permitió asegurar de manera anticipada su boleto a los dieciseisavos de final del torneo ecuménico. El capitán y máximo referente del seleccionado nacional, Lionel Messi, fue la figura excluyente de la jornada al anotar los dos goles del triunfo a los 38 minutos del primer tiempo y en la última jugada del complemento. El astro mundial logró redimirse tras haber fallado un penal en los instantes iniciales del juego, dándole los tres puntos a una Albiceleste que suma puntaje ideal.
Con este éxito en territorio estadounidense, el elenco nacional alcanzó las seis unidades en su zona y se garantizó la continuidad en el certamen, a la espera de lo que suceda en el cierre de la fase inicial frente a Jordania. Las alternativas del encuentro mostraron a un rival europeo sumamente físico y ordenado, que por momentos complicó los caminos del campeón del mundo a base de una intensa presión en la zona media de la cancha.
EL QUIEBRE DEL PARTIDO Y UN RÉCORD ETERNO

El trámite del cotejo comenzó de forma accidentada para las aspiraciones nacionales. Cuando apenas transcurrían los primeros minutos, el árbitro del encuentro, tras la correspondiente revisión del sistema de videoarbitraje (VAR), convalidó una falta dentro del área sobre el delantero Lautaro Martínez. El encargado de ejecutar la pena máxima fue el propio capitán rosarino, quien remató hacia el sector izquierdo del arquero Alexander Schlager, pegando el balón contra el poste. Tras este pasaje adverso, el combinado austríaco, bajo la conducción táctica de Ralf Rangnick, aprovechó el desconcierto y manejó los hilos del encuentro durante varios pasajes de la etapa inicial a través de una prolija tenencia del balón.
Sin embargo, el punto de inflexión del juego llegó sobre las postrimerías del primer tiempo. A los 38 minutos, tras una extensa circulación de la pelota por parte del mediocampo argentino, el defensor Facundo Medina proyectó un preciso centro rasante desde el sector izquierdo hacia el centro del área penal. Con una notable repentización, Lionel Messi conectó el esférico de primera intención para ubicarlo con precisión milimétrica junto al palo derecho de Schlager, desatando la euforia del público albiceleste.

Al marcar esta conquista, el atacante de la Selección Argentina superó la marca histórica de la leyenda alemana Miroslav Klose, quien registraba 16 anotaciones en citas mundialistas, y pasó a liderar el historial de goleadores históricos de las Copas del Mundo en absoluta soledad.
SOLIDEZ COLECTIVA Y EL GOLPE SOBRE EL FINAL
En el complemento, el elenco europeo retornó al campo de juego con la firme intención de restablecer la paridad en el tanteador, manteniendo la intensidad en la presión alta. A pesar de los intentos del adversario, el mediocampo de la Selección Argentina, apuntalado por los rendimientos individuales de Alexis Mac Allister y Enzo Fernández, logró imponer condiciones y enfrió el ímpetu de los austríacos mediante asociaciones seguras y pases de control. La única zozobra seria para la valla defendida por Emiliano Martínez se produjo a través de un tiro libre ejecutado por Marcel Sabitzer, el cual demandó una sólida respuesta del arquero nacional para despejar el peligro.
La mala noticia para el cuerpo técnico que comanda Lionel Scaloni radicó en la sustitución forzada del defensor Cristian Romero, quien debió abandonar el campo de juego a raíz de una dolencia en su rodilla derecha, lo que prendió las alarmas médicas de cara al futuro inmediato del equipo. No obstante, la escuadra nacional asimiló la variante con jerarquía y templanza. En la última jugada del partido, cuando el reloj apremiaba a una Austria volcada completamente al ataque, Julián Álvarez comandó un contragolpe que derivó en una serie de rebotes en el área chica. Atento a la acción, el capitán rosarino emergió entre los defensores para definir con sutileza y establecer el 2-0 definitivo, sellando su gol número 18 en mundiales.

EL CAMINO HACIA LA DEFINICIÓN DE LA ZONA
El triunfo obtenido en Dallas no sólo garantizó la clasificación de la Selección Argentina a los dieciseisavos de final, sino que también dejó al equipo en una posición inmejorable para adjudicarse el liderazgo absoluto del Grupo J. El cuadro de los cruces eliminatorios indica que el rival para la próxima instancia saldrá de las zonas compuestas por España, Uruguay, Cabo Verde o Arabia Saudita, dependiendo de las colocaciones finales en la tabla.
El cierre de esta primera etapa del campeonato del mundo para el combinado albiceleste tendrá lugar el próximo sábado 27 de junio a las 23 (hora argentina), oportunidad en la que medirá fuerzas ante el seleccionado de Jordania en este mismo escenario de Texas. En simultáneo, las escuadras de Argelia y Austria completarán el calendario del grupo enfrentándose en la ciudad de Kansas City.


