Las incesantes lluvias registradas en las últimas semanas en el territorio provincial trajeron aparejados innumerables problemas. Con casos de anegamientos extremos, muchas familias debieron ser evacuadas en distintas localidades y se tuvieron que acelerar todo tipo de trabajos que impliquen drenaje y limpieza de canales. Pero hay otra cuestión que también pone en alerta a los expertos en salud: la proliferación de mosquitos y la consecuente amenaza del dengue.
Hace semanas, el Ministerio de Salud Pública de la Provincia viene insistiendo a la comunidad con la limpieza e higiene en las casas y los patios para evitar que aumenten los criaderos del insecto transmisor de la enfermedad. Especialmente, el llamado es para propietarios de terrenos en los que, la temperatura y las lluvias hicieron elevaron el ritmo de crecimiento de pastos y malezas.
La campaña sanitaria tiene un lema claro: «Todos somos parte de la lucha contra el dengue, zika y chikungunya». Con ese mensaje, a través de las redes sociales oficiales recuerdan de manera permanente una cuestión que, por lo general se pasa por alto: que la principal acción contra esta enfermedad es preventiva y que la limpieza en los patios es responsabilidad de cada uno.
MÁS RIESGO
«Durante los meses más cálidos y húmedos del año, que comprenden principalmente la primavera, el verano y parte del otoño, se registra un aumento en la abundancia poblacional del vector y, consecuentemente, se generan condiciones que permiten la ocurrencia de brotes», explicaron en el boletín epidemiológico del Ministerio de Salud de la Nación, respecto de la temporada crítica para la posible aparición de un brote.
Sin embargo, a lo anterior también se suma la posibilidad de la importación del mal, porque el crecimiento de viajes a zonas endémicas como Brasil, Paraguay y Bolivia.
Por ese motivo, en el mismo informe se afirma: «Persiste la necesidad de mantener una vigilancia intensificada ante la posibilidad de circulación en áreas con condiciones sociodemográficas, ambientales y epidemiológicas favorables para la transmisión como ingreso de nuevos serotipos a partir de casos importados».
A LO SEGURO
Tratándose de la temporada alta para la circulación del mosquito vector, la principal recomendación radica en acciones simples y muy efectivas. Por un lado, la limpieza y la revisión de los patios para evitar acumulaciones de agua que puedan convertirse en criaderos. La segunda, el uso de repelentes y cuidados para evitar lo más que se pueda, la picadura del mosquito.
«Muchos de los recipientes donde el mosquito se cría no son de utilidad (latas, botellas, neumáticos, trozos de plástico y lona, bidones cortados). Estos recipientes deben ser eliminados. Y, si no se puede porque se usan de modo frecuente, debe evitarse que acumulen agua, dándolos vuelta (baldes, palanganas, tambores) o vaciándolos (portamacetas, bebederos)», insisten en la campaña.
Por último, se destaca que se debe acudir a cualquier centro de atención médica, ni bien se sospeche que se padecen los síntomas. Estos son: fiebre acompañada de dolor detrás de los ojos, de cabeza, muscular y de articulaciones; náuseas y vómitos; cansancio intenso; aparición de manchas en la piel; picazón y/o sangrado de nariz y encías. Todas estas acciones, en conjunto, fortalecen la prevención.

