Al finalizar la oración mariana del Ángelus del domingo, en la Plaza de San Pedro, el Papa León XIV expresó su preocupación por la situación que atraviesa Venezuela, en un mensaje dirigido a los fieles presentes y a la comunidad internacional.
El Pontífice situó su intervención en el marco de los recientes acontecimientos registrados en el país latinoamericano, subrayando la necesidad de que las decisiones políticas y sociales estén orientadas al bienestar colectivo y al respeto del orden institucional.
“Sigo con gran preocupación la evolución de la situación en Venezuela”, afirmó el Santo Padre al iniciar su llamamiento, marcando el tono de una intervención centrada en la superación del conflicto y la preservación de los derechos fundamentales.
El llamado se produjo en un contexto de alta tensión política y social, que ha generado atención internacional y reiterados llamados al diálogo por parte de distintos actores multilaterales y religiosos.
El Papa sostuvo que “el bien del amado pueblo venezolano debe prevalecer por encima de cualquier otra consideración”, y remarcó que ese principio debe orientar los esfuerzos destinados a “superar la violencia y emprender caminos de justicia y paz”.
En ese sentido, vinculó la estabilidad del país con la necesidad de garantizar su soberanía y de fortalecer las instituciones previstas en el marco constitucional.
En su mensaje, León XIV hizo hincapié en la importancia de “garantizar la soberanía del país, asegurando el estado de derecho inscrito en la Constitución”, al tiempo que llamó a respetar “los derechos humanos y civiles de todos y cada uno”.
SOLIDARIDAD, ORACIÓN Y LLAMADOS A LA PAZ
El Pontífice también instó a “trabajar para construir juntos un futuro sereno de colaboración, estabilidad y concordia”, poniendo especial énfasis en la situación de los sectores más vulnerables. En su intervención, destacó la necesidad de prestar “especial atención a los más pobres que sufren a causa de la difícil situación económica”, subrayando el impacto social de la crisis y la urgencia de respuestas solidarias y sostenidas.
Como parte de su llamamiento, el Papa convocó a la oración por Venezuela y confió esta intención a figuras de profunda devoción popular. “Por eso, rezo y los invito a rezar, confiando nuestra oración a la intercesión de Nuestra Señora de Coromoto y de los santos José Gregorio Hernández y sor Carmen Rendiles”, expresó, vinculando el pedido espiritual con referentes de la fe venezolana.
En el mismo mensaje dominical, León XIV manifestó su cercanía a las víctimas de la tragedia ocurrida en Crans-Montana, Suiza, durante la noche de Año Nuevo. “Aseguro mis oraciones por los jóvenes fallecidos, por los heridos y por sus familiares”, afirmó, extendiendo su solidaridad pastoral más allá de América Latina y recordando el alcance universal de su ministerio.
Finalmente, el Sucesor de Pedro exhortó a los fieles a mantener la fe “en el Dios de la paz” y a perseverar en la oración y la solidaridad con los pueblos afectados por las guerras y los conflictos.

