La comparsa Poty Jerá, perteneciente al Centro de Jubilados y Pensionados de la Provincia de Corrientes, vuelve a decir presente en el Carnaval Barrial 2026 con una propuesta cargada de alegría, compromiso y profundo sentido cultural.
Poty Jerá, que hace referencia al momento en que los pétalos se abren y sueltan, representa fielmente el espíritu de este grupo de personas mayores que demuestra que no hay edad para disfrutar, crear y ser parte activa de una de las tradiciones más importantes de la provincia.
Este es el tercer año consecutivo en el que un grupo de socias del Centro de Jubilados presenta su comparsa, consolidando un espacio de participación, encuentro y expresión cultural. Desde el mes de septiembre, las integrantes trabajan con dedicación y entusiasmo en la confección artesanal de sus trajes, que fueron diseñados por la interventora del Centro, Julia Fernández, y elaborados íntegramente por cada una de las participantes.

En esta edición, son 10 mujeres las que integran la comparsa, con edades que van desde los 65 hasta los 87 años. A través de su participación, buscan transmitir a la comunidad un mensaje claro: ellas siguen siendo parte viva de la cultura del carnaval correntino, demostrando que la diversión, el compañerismo y el compromiso no tienen límite de edad.
La interventora Julia Fernández destacó el valor humano y social de la experiencia:
“Verlas trabajar con tanta alegría y tantas ganas es profundamente emocionante. Ellas nos enseñan que participar, crear y compartir también es una forma de mantenerse activas y felices. El carnaval es inclusión, y ellas florecen en cada ensayo, en cada puntada y en cada abrazo que se dan para seguir adelante”.
A lo largo de estos meses se fue formando un grupo muy solidario, donde el apoyo mutuo es fundamental: si alguna no puede asistir un día, sabe que puede continuar al siguiente y que siempre habrá una compañera dispuesta a ayudar. La meta es compartida y clara, llegar a la presentación con todos los trajes completos, celebrando el trabajo colectivo y el esfuerzo conjunto.
Poty Jerá, no es sólo una comparsa que se prepara para vivir, sentir y disfrutar del carnaval, es un símbolo de alegría, pertenencia y resiliencia, y una muestra viva de que las personas mayores también florecen cuando encuentran espacios para expresarse y ser protagonistas de un tiempo que es esta vida puede ser único.

