Este jueves, la Unidad Especial de Seguridad Rural y Ecológica de Santo Tomé desmanteló un presunto reñidero de gallos. El procedimiento, que tuvo lugar en una vivienda de la calle Juan Savall al 1355, en el barrio Tablada, permitió el rescate de 15 gallos finos.


El allanamiento fue el resultado de una investigación previa que derivó en la correspondiente orden judicial de registro y secuestro. La diligencia contó con un despliegue profesional encabezado por el Oficial Ayudante Ramón Eduardo Falcón, quien trabajó a la par del médico veterinario policial, el Comisario Inspector Juan Manuel Galván. Fue precisamente Galván quien, tras examinar a los ejemplares, confirmó que se trataba de aves con las características de los denominados «gallos finos».
Una vez notificado el morador del inmueble y asegurados los animales, la causa pasó a manos del fiscal Rural y Ambiental de Santo Tomé, Martín Leiva. Por disposición de la fiscalía, se dio inmediata intervención al Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), organismo que ahora tiene bajo su órbita la documentación y los animales para las actuaciones administrativas y judiciales pertinentes.
Con estas actuaciones, la Policía Rural y Ecológica reafirmó su compromiso en la prevención de delitos que vulneran la integridad de los animales y la sanidad pública.

