El director del film Apuesta Invisible, Joaquín Meabe, explicó que el documental surgió de una búsqueda deliberada del equipo por abordar temas socialmente relevantes pero poco explorados en el lenguaje audiovisual. Según contó, cada inicio de año analizan distintas problemáticas con escasa presencia en el formato documental.
En ese proceso detectaron que el juego problemático tenía cobertura mediática, pero casi siempre centrada únicamente en la voz de quienes lo padecen. Por eso decidieron construir una pieza que reúna múltiples perspectivas vinculadas a la problemática.
Un problema
muchas veces oculto
Durante la investigación previa al rodaje, el equipo se encontró con historias que reflejan la profundidad del problema y el modo en que muchas veces permanece oculto, incluso dentro de las propias familias. Meabe señaló que muchas personas pierden bienes, estabilidad económica y vínculos familiares como consecuencia de la ludopatía.
También remarcó el impacto del juego online, que se expandió con fuerza tras la pandemia y facilitó el acceso permanente a las apuestas. «El celular se convierte en un demonio para muchos jugadores. Hay personas que gastan cifras enormes, incluso dinero que no tienen, y entran en un círculo muy difícil de romper», advirtió.
Un enfoque
sin prejuicios
El documental reúne testimonios de jugadores en recuperación, especialistas en salud, reguladores del juego y personas vinculadas a la actividad, con el objetivo de abordar el fenómeno desde diferentes miradas.
Además, la obra prescinde de narrador o locutor: los protagonistas cuentan sus experiencias en primera persona, permitiendo que cada testimonio aparezca de manera directa y sin intermediarios.
Un impacto que
atraviesa al equipo
Durante el rodaje, algunos testimonios resultaron especialmente conmovedores para el equipo. Meabe señaló que estar frente a personas que atraviesan esta problemática genera un fuerte impacto emocional, algo que también influyó en el montaje del documental.
En la etapa de edición buscaron un ritmo que permita al espectador detenerse en cada relato y reflexionar, alejándose de la lógica vertiginosa que predomina en las redes sociales.
Abrir el debate
Más allá de la difusión del documental, el Director sostuvo que el objetivo principal es instalar el tema en la conversación social. «Todos sabemos que existe y todos conocemos algún caso, pero muchas veces queda en una conversación aislada o en una noticia que dura un día», señaló. En ese sentido, considera que la obra puede funcionar como un punto de partida para discutir la problemática en distintos ámbitos.
«La idea es que se hable: entre amigos, en las familias, en las escuelas y en las instituciones», expresó.
Próximos proyectos
De cara al futuro, el equipo ya analiza nuevos proyectos documentales. Entre los temas que evalúan aparecen el acceso al agua en distintas regiones del Nordeste, el crecimiento de los préstamos informales y algunas expresiones religiosas como las misas de sanación.
Además, Meabe adelantó que le gustaría explorar un formato más visual en sus próximos trabajos, donde la imagen tenga mayor protagonismo que el testimonio como forma de evidenciar las problemáticas abordadas.
El trabajo de Joaquín hace referencia a temas que cada vez están más cerca de la realidad de muchos, pero que sigue siendo ignorado. Es nuestro deber darle la visibilidad para que se creen espacios de habla donde la gente pueda contar lo que le pasa.

