El hecho ocurrió este jueves en el predio de la Ruta Nacional 123 en Mercedes. La Policía confirmó que la víctima, de 64 años, se descompensó tras ingerir alimentos. Pese a los intentos de reanimación, ingresó sin vida al hospital Las Mercedes.
La jornada de veneración al Gauchito Gil en Mercedes, que este 8 de enero moviliza a cientos de miles de fieles, se vio empañada esta mañana por una noticia fatal y sumamente inusual. Un hombre de 64 años, identificado como Anastasio A, oriundo de la provincia de Buenos Aires, perdió la vida en el predio lindero al santuario ubicado sobre la Ruta Nacional 123, más precisamente en la zona de estacionamiento de vehículos.
Según el comisario Ariel Romero de la Policía de Corrientes, el trágico episodio se registró alrededor de las 6.30 de este jueves en el sector destinado al estacionamiento de los colectivos de larga distancia, contiguo al santuario.
Romero detalló que el hombre se encontraba en la zona de los colectivos cuando, de manera accidental, «se descompensó tras haber ingerido alimentos». Mientras que testigos del fatal incidente, señalaron que se atragantó mientras comía un caramelo. La obstrucción de las vías respiratorias le provocó una falta de aire inmediata y la posterior descompensación.
El desesperado intento por salvarlo
Testigos que se encontraban en el lugar intentaron auxiliarlo de inmediato mientras se daba aviso a las unidades de emergencia. El peregrino fue trasladado de urgencia al Hospital de Mercedes, pero los esfuerzos de los profesionales médicos resultaron en vano: Anastasio ya había ingresado al nosocomio sin signos vitales.
Investigación en curso
El cuerpo del promesero fue puesto a disposición de la Unidad Fiscal de Investigación y trasladado a la morgue local para la realización del examen médico médico-legal correspondiente. En la Comisaría jurisdiccional se llevan adelante los trámites de rigor para el posterior traslado de los restos a su provincia natal.
El hecho causó una profunda consternación entre los devotos que se encontraban en el sector, en una mañana marcada por el intenso calor y la marea humana que, como cada año, llega a Mercedes para cumplir sus promesas.
Foto ilustrativa

